DISCIERNE Y ENSEÑA
Deben distinguir entre lo sagrado y lo común, entre lo que es ceremonialmente impuro y lo que es puro. Y deben enseñarles a los israelitas todos los decretos que el Señor les ha dado por medio de Moisés. (Levíticos 10:10-11 NTV)
Discernimiento y enseñanza.
En una sociedad moderna que evoluciona aceleradamente es fácil perder los principios que Dios ha establecido en Su Palabra, porque nos dejamos arrastrar por las tendencias filosóficas, la presión de los amigos, las modas, la comercialización de la televisión y los medios sociales.
Somos responsables de usar la sabiduría para distinguir entre lo que es bueno y lo que no lo es, y luego enseñarlo a otras personas.
1. Leamos regularmente la Biblia y comparemos lo que dice Dios con lo que dice la cultura. La única manera de distinguir lo bueno de lo malo, es conociendo lo que le agrada a Dios a través de Su Palabra.
2. Compartamos con otros los buenos principios de la Biblia, que son los que nos dan el éxito en la vida espiritual, familiar, social y financiera.
No olvidemos enseñar estos principios a nuestros hijos, debemos comenzar en el hogar discerniendo lo que es bueno y lo que no lo es. Esto prepara a nuestros hijos para mantener convicciones firmes y sanas en una sociedad liberal y tóxica.
Deben distinguir entre lo sagrado y lo común, entre lo que es ceremonialmente impuro y lo que es puro. Y deben enseñarles a los israelitas todos los decretos que el Señor les ha dado por medio de Moisés. (Levíticos 10:10-11 NTV)
Piénsalo:
¿Con qué tema estás luchando porque no estás seguro qué es lo correcto a causa de las diferentes opiniones que escuchas?
¿Qué dice Dios al respecto?
¿Lees la Palabra de Dios diariamente?
¿Compartes regularmente los principios de la Palabra de Dios con tu familia?

