IGNORA A LOS ARGUMENTADORES Y TRAMPOSOS
La ley de Moisés manda apedrearla, ¿Tú qué dices?. (Juan 8:5 NTV)
¿Cómo reaccionas ante las provocaciones? En este pasaje, los religiosos querían provocar a Jesús para argumentar y entrar en controversias, pero ¿Cuál fue su respuesta?
Primero, los ignoró y sólo se puso a escribir en la arena.
Intentaban tenderle una trampa para que dijera algo que pudieran usar en su contra, pero Jesús se inclinó y escribió con el dedo en el polvo. (Juan 8:6 NTV)
Segundo, sabiamente le quitó la intensidad a la pregunta provocativa de los peleoneros. Como ellos seguían insistiendo en hacerlo hablar, Él no les contestó lo que ellos le preguntaban, simplemente les dijo algo así como, bueno, si ustedes insisten pues entonces…
Como ellos seguían exigiéndole una respuesta, Él se incorporó nuevamente y les dijo: «¡Muy bien, pero el que nunca haya pecado que tire la primera piedra!». Luego volvió a inclinarse y siguió escribiendo en el polvo. Juan 8:7-8 NTV
La respuesta fue, que todos se retiraron de uno por uno.
Enseñanza: No vale la pena gastar nuestras energías con las personas conflictivas. Muchas veces, la mejor forma de evitar envolverse en controversias es ignorar las provocaciones de personas mal intencionadas. Y otras veces lo mejor será usar la sabiduría para devolverles sus preguntas tramposas y dejar que ellos se contesten a sí mismos.
Escoge sabiamente cuáles batallas valen la pena pelear y cuáles ignorar.
Busca diariamente tener intimidad con Dios, así te mantendrás con los frutos del Espíritu Santo y cuando vengan las provocaciones, no reaccionarás de mala manera.
La ley de Moisés manda apedrearla, ¿Tú qué dices?». (Juan 8:5 NTV)
Piénsalo:
¿Cómo reaccionas cuando te provocan?
¿Qué has conseguido después de reaccionar mal ante las provocaciones?
¿Qué vas a hacer de hoy en adelante para evitar discusiones sin sentido?

