DURMIENDO EN LA TEMPESTAD
Y de repente se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero Él (Jesús) dormía (Mateo 8:24 RVA-2015)
- Todos tenemos de vez en cuando tempestades en la vida.
- No ganamos nada con preocuparnos, pero si perdemos algo (sueño, salud, dinero, paz).
- No cambiamos nada con la preocupación, pero, si con la oración. Así es que lo primero que tenemos que hacer en medio de las tempestades es traer todo en oración a nuestro Padre Celestial.
Y él les dijo: —¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe? Entonces se levantó y reprendió a los vientos y al mar, y se hizo grande bonanza. (Mateo 8:26 RVA-2015)
¿Qué hubiera pasado si Jesús no hubiera ido con ellos en la barca? Si queremos que Jesús detenga las tormentas en nuestra vida, sólo asegurémonos de que Él vaya en nuestra barca, en nuestro hogar, estudios, empresa o ministerio.
Y de repente se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él (Jesús) dormía (Mateo 8:24 RVA-2015)
Piénsalo:
¿Si los mares y los aires se someten a la voz de Dios, acaso habrá algo imposible para Él? ¿Crees que Dios puede cambiar la tempestad que estás pasando en calma?
¿Estás seguro de que Jesús está en tu barca?

