DEJEMOS LOS CANTOS DE QUEJAS
No acostumbro a ver esta clase basura, pero uno de estos días miré unos videos en YouTube que grabaron el abuso de algunas autoridades, como policías, emigración, y hasta managers de un banco, humillando a las personas. Me afectó emocionalmente. Arruinó mi buen ánimo por unas horas, hasta que reaccione y cambie el enfoque con la Palabra de Dios. Cantemos, cantemos…
La música es poderosa y la gran mayoríade las personas tendemos a expresar nuestros sentimientos por medio de cantos.Curiosamente, noto que la mayoría de los cantos hablan del dolor, de amargura y de resentimiento por las injusticias de la vida.
El problema: Es bueno expresar nuestros sentimientos por medio de los cantos, pero ¡Cuidado! El problema es que alimentamos lo que cantamos y eventualmente nos convertimos en aquello que domina nuestros pensamientos. Así que dejemos de cantar y pensar tanto en lo negativo, en las injusticias que miramos en el trabajo, en el abuso de autoridad que sufrimos, o en el dinero que nos robaron o que no nos pagaron.
Por eso extraño ir a la iglesia, porque me ayuda mucho el entonar todos los cantos y la predicación de la Palabra de Dios.
–Esto reenfoca mis pensamientos.
– Me transforma. A través de los años me voy convirtiendo en lo que Dios dice que soy, una persona exitosa.
–Disfruto más la vida.T engo dos opciones: Renegar por todo lo malo que hay en el mundo, o disfrutar lo bueno que hay en el.
Antes sin Cristo sufría mucho al martirizarme yo mismo con pensamientos y cantos tóxicos. Ahora…¡¡Decido enfocarme en cánticos nuevos!!
Pongámosle música a este canto:
Me dio un canto nuevo para entonar,un himno de alabanza a nuestro Dios.
Piénsalo:
¿Qué es lo que cantas?
¿Qué hay en tu corazón y en tu mente? ¿Has permitido que las injusticias te quiten el gozo?
¿Podrías darle un cantico nuevo a Dios por agradecimiento?

