Site icon Pastor Guillermo Jiménez

Déjenla en paz

Déjenla en paz

Pero Jesús respondió: «DÉJENLA EN PAZ. ¿Por qué la critican por hacer algo tan bueno conmigo?»
Marcos 14:6 (NTV)
En este pasaje, Jesús defiende a una mujer que, en un acto de amor y devoción, unge Su cabeza con un costoso perfume. Algunos presentes la critican por lo que consideran un desperdicio. Pero Jesús responde con firmeza: “Déjenla en paz”. Esta declaración no es solo una defensa ante la crítica, sino una revelación del corazón de Cristo hacia los que lo aman sinceramente. Él siempre protege a quienes se acercan con fe, y trae paz donde otros traen juicio.
Esta escena refleja una verdad poderosa: cuando venimos a Cristo, Él nos devuelve la paz que el mundo nos ha quitado. Nos defiende del juicio, del pasado, de la acusación y del enemigo. Su voz todavía resuena en medio de nuestras luchas, diciendo: “Déjenlo en paz, es mío.”
1. Jesús restaura nuestra paz
Cuando aceptamos a Cristo, experimentamos una paz que sobrepasa todo entendimiento. Esa paz no depende de las circunstancias, sino de Su presencia en nosotros. Él nos llama a dejar las cargas, el estrés, la culpa, y descansar en Su amor.
2. Jesús nos defiende del enemigo
El enemigo siempre buscará acusar, condenar o hacer que retrocedamos. Pero Jesús intercede por nosotros. Su sacrificio en la cruz es la garantía de que ninguna condenación hay para los que están en Él. Cuando el enemigo se levanta, Cristo declara: “Déjenlo en paz.”
3. Jesús silencia la crítica del mundo
Muchas veces las personas critican nuestras decisiones de fe, nuestro servicio, nuestro amor por Dios. Pero Jesús, como con la mujer del perfume, honra nuestra entrega. Él ve el corazón y no permite que las voces externas destruyan lo que ha nacido de una verdadera adoración.
4. Jesús rompe con la culpabilidad y la vergüenza
El pasado puede ser una prisión, pero en Cristo hay libertad. Él ya pagó el precio por nuestros errores, y nos da una nueva identidad. La culpa y la vergüenza ya no tienen poder, porque Él dice con autoridad: “Déjenlo en paz, ya fue perdonado.”
5. Jesús valora lo que otros desprecian
Lo que para algunos fue un desperdicio, para Jesús fue un acto hermoso. De la misma manera, Él valora cada lágrima, cada oración, cada paso de fe, incluso si los demás no lo comprenden. Nada que se hace con amor para Él es en vano.
6. Jesús nos da seguridad en medio del juicio
Aun cuando todos señalan, murmuran o acusan, Jesús permanece como nuestro defensor. Su palabra es la que tiene la última autoridad. Si Él dice que somos libres, nadie puede decir lo contrario.
Pero Jesús respondió: «DÉJENLA EN PAZ. ¿Por qué la critican por hacer algo tan bueno conmigo?»
Marcos 14:6 (NTV)
Piénsalo:

¿Qué puedo hacer hoy como acto de amor sincero hacia Jesús, sin temor al juicio de los demás?

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