YO SE LOS HE COMUNICADO
«Durante los últimos veintitrés años… el SEÑOR me ha estado dando sus mensajes. Yo se los he comunicado con toda fidelidad, pero ustedes no han querido escuchar».
Jeremías 25:3 NTV
Enseñar la Palabra de Dios y vivir de acuerdo con ella es un llamado que todos los creyentes debemos asumir con fidelidad. Sin embargo, puede ser frustrante ver que otros no responden de la misma manera o no practican lo que se les ha enseñado. A veces nos preguntamos si realmente vale la pena, pero la Biblia nos recuerda que nuestro deber no es cambiar a las personas, sino comunicar el mensaje con fidelidad y modelarlo con nuestra vida.
- Nuestra tarea es comunicar con fidelidad, no forzar resultados
Jeremías predicó la Palabra de Dios por años, pero muchos no quisieron escuchar. Sin embargo, él siguió siendo fiel a su llamado. De la misma manera, nuestra labor es compartir la verdad de Dios sin desanimarnos por la respuesta de los demás. - No debemos frustrarnos cuando otros no actúan como nosotros
Es natural querer que quienes nos rodean adopten los mismos hábitos espirituales que nosotros, pero cada persona tiene su propio proceso. Que alguien no ore, no lea la Biblia o no sirva como nosotros, no significa que nuestra enseñanza sea en vano. Dios está trabajando en cada corazón. - Dios sigue tocando corazones y transformando vidas
Aunque no todos respondan inmediatamente, algunos escucharán y cambiarán. La Palabra de Dios tiene el poder de transformar vidas, y debemos confiar en que Él obrará en su tiempo.
«Quizá te escuchen y se aparten de sus malos caminos. Entonces cambiaré de parecer acerca del desastre que estoy por derramar sobre ellos a causa de sus pecados».
Jeremías 26:3 NTV
- La obediencia a Dios trae transformación y restauración
Cuando una persona decide obedecer la Palabra de Dios, su vida comienza a cambiar. Nuestra responsabilidad es seguir enseñando con amor y paciencia, confiando en que Dios hará su obra.
«Pero si ustedes dejan de pecar y comienzan a obedecer al SEÑOR su Dios, él cambiará de parecer acerca del desastre que anunció contra ustedes».
Jeremías 26:13 NTV
- Sigamos comunicando la verdad con perseverancia
La enseñanza de la Biblia es un proceso continuo. No debemos cansarnos ni detenernos, sino seguir compartiendo la Palabra con fidelidad. A su tiempo, veremos el fruto.
«Durante los últimos veintitrés años… el SEÑOR me ha estado dando sus mensajes. Yo se los he comunicado con toda fidelidad, pero ustedes no han querido escuchar».
Jeremías 25:3 NTV
Piénsalo:
- ¿Alguna vez te has sentido frustrado porque otros no practican lo que enseñas?
- ¿Cómo puedes seguir modelando la vida cristiana sin desanimarte por la respuesta de los demás?
- ¿Qué puedes hacer para seguir comunicando la Palabra con fidelidad y paciencia?

