Site icon Pastor Guillermo Jiménez

Yo solo les digo, ahora ustedes deciden

Yo solo les digo, ahora ustedes deciden

“Hoy les he transmitido exactamente lo que él dijo, pero ahora ustedes no obedecerán al SEÑOR su Dios más que en el pasado.”
Jeremías 42:21 NTV
Dios siempre nos habla. Lo hace a través de Su Palabra, de nuestras circunstancias, de la iglesia y del consejo de líderes espirituales. Pero, al final, la decisión de obedecer o no, de creer o no, de actuar o quedarnos inmóviles, nos pertenece. Jeremías entregó el mensaje de Dios con fidelidad, pero el pueblo debía decidir si obedecía o seguía su propio camino.

  1. Dios me habla todos los días, pero yo decido obedecer o no
    Leer la Biblia no es suficiente; es nuestra responsabilidad decidir si aplicamos lo que Dios nos dice o ignoramos Su voz.
  2. Yo decido sanar o no sanar
    Sanar implica una decisión. Es un acto de fe, de obediencia y de entrega a Dios. Participar en la serie Decisiones que Sanan es una elección personal. Nadie puede hacerlo por mí.
  3. Yo decido diezmar por fe o retener por miedo
    Dios promete bendición a quienes confían en Él con sus finanzas. Sin embargo, también advierte que el devorador consume lo que retenemos por temor. La obediencia en las finanzas es una decisión.
  4. Yo decido creer o no creer la Palabra de Dios
    La fe no es automática, es una elección diaria. Puedo optar por confiar en las promesas de Dios o vivir en duda y temor.
  5. Yo decido accionar basado en Sus promesas o quedarme inmóvil
    Dios no solo nos da promesas, sino que nos llama a actuar sobre ellas. Puedo quedarme esperando, o dar pasos de fe y ver Su poder en acción.
  6. Yo decido vivir según la opinión de la gente o según la opinión de Dios
    El mundo siempre tendrá algo que decir sobre quiénes somos y qué hacemos, pero lo que realmente importa es lo que Dios dice de nosotros.
  7. Yo decido creer a Dios y vivir
    Jeremías advirtió al pueblo sobre las consecuencias de su desobediencia. Ellos insistieron en seguir su propio camino y sufrieron por ello.

“Así que tengan por seguro que morirán por guerra, enfermedad y hambre en Egipto, donde ustedes insisten en ir.”
Jeremías 42:22 NTV

  1. Yo decido creer a Dios y sanar
    La sanidad —espiritual, emocional y física— es una promesa de Dios, pero debo apropiarme de ella.

“…pondrán sus manos sobre los enfermos, y ellos sanarán.”
Marcos 16:18 NTV
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