Site icon Pastor Guillermo Jiménez

Un corazón sano es un corazón receptivo

Un corazón sano es un corazón receptivo

Les daré integridad de corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. Les quitaré su terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo.
Ezequiel 11:19 (NTV)

Uno de los mayores milagros que Dios puede hacer en una persona no ocurre por fuera, sino por dentro: transformar el corazón. Este pasaje en Ezequiel nos muestra el deseo profundo de Dios de sanar lo más íntimo del ser humano. Un corazón endurecido, terco, insensible, necesita ser sustituido por uno sano, sensible, tierno y dispuesto a escuchar. La sanidad interior no es un lujo, es una necesidad para poder vivir la vida que Dios desea para nosotros. Por eso, es fundamental reconocer que sin un corazón receptivo, no hay transformación duradera.

Les daré integridad de corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. Les quitaré su terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo.
Ezequiel 11:19 (NTV)

Piénsalo:

  1. ¿Cómo está hoy mi corazón: tierno y receptivo, o duro y cerrado?
  2. ¿He permitido que experiencias pasadas me roben la sensibilidad espiritual?
  3. ¿Qué pasos puedo tomar hoy para permitir que Dios me dé un corazón sano y receptivo?
Exit mobile version