Site icon Pastor Guillermo Jiménez

Soltar para avanzar

Soltar para avanzar

No quiero decir que ya haya logrado estas cosas ni que ya haya alcanzado la perfección; pero sigo adelante.
Filipenses 3:12 (NTV)

El apóstol Pablo, uno de los líderes más influyentes del cristianismo, nos da una lección de humildad y enfoque. A pesar de todo lo que había logrado en su caminar con Cristo, él mismo reconoce que todavía no ha llegado, que aún está en proceso. Nos revela una clave esencial para avanzar espiritualmente: hay que soltar el pasado. Aferrarse a los errores, las heridas, las frustraciones o incluso los éxitos pasados puede estancarnos. Para crecer y llegar a la meta que Dios tiene para nosotros, debemos aprender a soltar.

  1. No hemos llegado, pero seguimos avanzando
    Pablo nos recuerda que nadie ha alcanzado la perfección. Todos estamos en camino. Reconocer eso no es señal de debilidad, sino de sabiduría. El avance empieza con la honestidad de saber que aún necesitamos crecer.
  2. No se puede avanzar sin soltar el pasado
    Muchos no logran avanzar porque siguen cargando culpas, fracasos o traumas. Soltar no significa ignorar, sino entregarlo a Dios. Aprendemos de lo vivido, pero no permitimos que nos defina ni nos limite.
  3. Fijar la mirada en lo que está por delante
    El enfoque es esencial. No podemos correr una carrera mirando hacia atrás. Lo que Dios tiene por delante es mayor que lo que dejamos atrás. Concentrarse en el futuro que Dios promete nos da dirección y esperanza.
  4. Avanzar requiere intención
    Pablo usa la palabra “me concentro”. No se trata solo de deseo, sino de disciplina. Avanzar implica una decisión diaria de dejar lo que estorba y caminar con propósito hacia lo eterno.
  5. El premio está al final de la carrera, no en el pasado
    La meta es recibir el premio celestial, la recompensa que Dios tiene para los que perseveran en Cristo. No hay corona para los que se rinden, pero sí hay victoria para los que, con la gracia de Dios, siguen adelante.

No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús.
Filipenses 3:13-14 (NTV)

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