Déjanos seguir siendo esclavos
¿No te dijimos que esto pasaría cuando aún estábamos en Egipto? Te dijimos: “¡Déjanos en paz! Déjanos seguir siendo esclavos de los egipcios. ¡Es mejor ser un esclavo en Egipto que un cadáver en el desierto!”.
Éxodo 14:12 (NTV)
El pueblo de Israel, recién liberado de Egipto, enfrentó uno de los mayores desafíos de su fe: el mar delante de ellos y el ejército de Faraón detrás. El miedo los llevó a decir algo ilógico: preferir ser esclavos en Egipto antes que arriesgarse a caminar hacia la libertad. El temor, bajo presión, nos hace pensar de manera irracional y puede llevarnos a conformarnos con la esclavitud en lugar de confiar en el poder de Dios.
- El miedo nos paraliza
Israel no quería pelear ni avanzar, porque el temor los controlaba. Así también, el miedo puede detenernos en decisiones importantes de nuestra vida: inversiones, matrimonio, ministerio o proyectos que Dios nos pide iniciar. - El temor distorsiona nuestra visión
Ellos vieron a los egipcios más grandes que a Dios. Cuando dejamos que el miedo domine, magnificamos los problemas y minimizamos la presencia del Señor que está a nuestro lado. - El temor nos hace desear volver atrás
En vez de confiar en el futuro que Dios había prometido, quisieron regresar a Egipto. El miedo siempre busca regresarnos a la zona de esclavitud, aunque sea dolorosa, porque es más cómoda que lo desconocido. - La fe nos impulsa a creer que Dios pelea por nosotros
Moisés les recordó que no estaban solos: “El Señor mismo peleará por ustedes” (Éxodo 14:14). Cuando creemos esto, podemos dar pasos de fe, aun cuando no entendemos cómo Dios abrirá el mar. - Somos llamados a dejar la mentalidad de esclavitud
No somos esclavos del miedo ni de los pecados del pasado. Somos hijos de Dios y si hemos de ser esclavos, solo lo seremos de Cristo, como lo declara Pablo en Romanos 1:1.
Hoy Dios nos llama a vivir libres, a confiar en su poder y a no retroceder en miedo, sino avanzar en fe.
¿No te dijimos que esto pasaría cuando aún estábamos en Egipto? Te dijimos: “¡Déjanos en paz! Déjanos seguir siendo esclavos de los egipcios. ¡Es mejor ser un esclavo en Egipto que un cadáver en el desierto!”.
Éxodo 14:12 (NTV)
Piénsalo:
- ¿Qué áreas de tu vida están paralizadas por el miedo y necesitan ser entregadas a Dios?
- ¿Has estado deseando volver a tu “Egipto” en lugar de confiar en el futuro que Dios prometió?
- ¿Qué paso de fe puedes dar hoy, recordando que el Señor mismo peleará por ti?

