Site icon Pastor Guillermo Jiménez

Influir

Influir

Querido amigo, no te dejes influir por ese mal ejemplo. Imita solamente lo bueno. Recuerda que los que hacen lo bueno demuestran que son hijos de Dios, y los que hacen lo malo demuestran que no conocen a Dios.
3 Juan 11 (NTV)

Todos influimos y somos influenciados, ya sea de manera consciente o inconsciente. La Palabra de Dios nos llama a ser intencionales en lo que imitamos y a quién permitimos que moldee nuestras decisiones. En un mundo saturado de ejemplos equivocados, necesitamos aprender a reconocer y seguir lo bueno. No se trata de comparar nuestras vidas con las de otros, sino de identificar modelos que reflejan a Cristo y aprender de ellos. La imitación intencional de lo bueno fortalece nuestra fe, mejora nuestras relaciones y nos ayuda a crecer en cada área de la vida.

  1. Debo elegir con intención a quién imito
    El apóstol Juan nos advierte que no debemos dejarnos influenciar por el mal. La influencia no siempre es obvia; por eso debemos estar atentos y filtrar todo por medio de la Palabra. No todo lo popular es correcto, y no todo lo correcto es popular.
  2. Puedo imitar buenos matrimonios
    Si he visto matrimonios sólidos, de muchos años, que han superado pruebas con amor y respeto, puedo aprender de ellos. La fidelidad, la paciencia, la honra mutua y el compromiso son valores dignos de imitar.
  3. Puedo imitar empresarios íntegros
    Hay personas que han prosperado sin comprometer su fe, su familia ni sus valores. Ellos nos enseñan que se puede ser exitoso y espiritual al mismo tiempo. Observar su disciplina, generosidad y equilibrio nos puede inspirar.
  4. Puedo imitar ministros que terminan bien
    No se trata solo de comenzar con pasión, sino de terminar con integridad. Aquellos que han sido constantes, fieles, y han permanecido firmes en su llamado hasta el final son ejemplos que vale la pena seguir.
  5. Imitar lo bueno me convierte en un reflejo de Dios
    Juan dice: “los que hacen lo bueno demuestran que son hijos de Dios”. Nuestra manera de vivir debe evidenciar a quién pertenecemos. Cada decisión, cada reacción, cada paso puede reflejar el carácter de Cristo.

Querido amigo, no te dejes influir por ese mal ejemplo. Imita solamente lo bueno. Recuerda que los que hacen lo bueno demuestran que son hijos de Dios, y los que hacen lo malo demuestran que no conocen a Dios.
3 Juan 11 (NTV)

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