Site icon Pastor Guillermo Jiménez

No quiero ser burro

No quiero ser burro

La burra de Balaam vio al ángel del Señor de pie en el camino, con una espada desenvainada en su mano. La burra se apartó del camino y se desbocó hacia un campo, pero Balaam la golpeó y la obligó a regresar al camino.
Números 22:23 (NTV)

Balaam estaba tan enfocado en su terquedad y en sus propios deseos, que no podía ver lo que su burra sí veía con claridad: el ángel del Señor bloqueando el camino. Tres veces el animal intentó detenerse para evitar el peligro, y tres veces Balaam la golpeó. Al final, Dios tuvo que darle voz a la burra para abrirle los ojos. Este relato nos enseña que muchas veces nosotros también podemos ser tercos, cerrando los oídos a la voz de Dios, hasta que Él usa métodos inusuales para llamarnos la atención.

La burra de Balaam vio al ángel del Señor de pie en el camino, con una espada desenvainada en su mano. La burra se apartó del camino y se desbocó hacia un campo, pero Balaam la golpeó y la obligó a regresar al camino.
Números 22:23 (NTV)

Piénsalo:

  1. ¿Hay áreas en mi vida donde estoy insistiendo en mis propios planes en lugar de escuchar la voz de Dios?
  2. ¿Qué “ángeles en el camino” Dios ha puesto para detenerme y aún no he querido ver?
  3. ¿Qué medios inesperados ha usado Dios para hablarme últimamente y qué debo hacer al respecto?
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