No soy de los que retroceden
“Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.”
Hebreos 10:39 (RV1960)
La vida cristiana no está exenta de pruebas, problemas y momentos donde pareciera más fácil volver atrás que continuar. Sin embargo, la Palabra nos recuerda que el carácter del verdadero hijo de Dios es resiliente. Nuestra fe nos impulsa hacia adelante, a pesar de la adversidad, porque hemos sido llamados no a retroceder, sino a perseverar hasta el final.
- Retroceder es volver atrás
Volver atrás significa abandonar la visión, rendirse ante las pruebas o conformarse con lo que ya se tenía. El retroceso no lleva al propósito de Dios, sino a la frustración y a la pérdida de lo que Él quiere entregarnos. - La fe me sostiene en medio de las pruebas
La fe es la fuerza que preserva nuestra alma y nos ayuda a avanzar cuando las circunstancias dicen lo contrario. Por la fe vemos lo que aún no existe y seguimos caminando, confiando en que Dios cumplirá sus promesas. - Retroceder es renunciar al territorio ganado
En lo espiritual, en lo familiar, en lo ministerial o en lo financiero, ceder terreno es perder lo que Dios ya nos ha entregado. Cada paso dado en obediencia es una conquista que debemos defender con fe y perseverancia. - Dios nos llama a avanzar con valentía
La Escritura nos anima a ser esforzados y valientes, a no desmayar ni tener miedo, porque Dios está con nosotros (Josué 1:9). La valentía no es ausencia de temor, sino la decisión de avanzar confiando en que el Señor pelea nuestras batallas. - La resiliencia es parte de la vida cristiana
No se trata de nunca caer, sino de levantarnos cada vez, aprender de las pruebas y salir fortalecidos. El Espíritu Santo nos ha dado poder, amor y dominio propio para seguir firmes sin mirar atrás (2 Timoteo 1:7).
El llamado de Dios para sus hijos es a perseverar. No somos de los que retroceden, sino de los que confían y avanzan hacia la victoria que Él ya ha preparado. Nuestra fe nos impulsa a completar lo que comenzamos, sabiendo que en Cristo todo lo podemos.
“Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.”
Hebreos 10:39 (RV1960)
Piénsalo:
- ¿En qué área de tu vida estás tentado a retroceder en lugar de avanzar con fe?
- ¿Qué promesas de Dios puedes recordar hoy para fortalecer tu confianza y mantenerte firme?
- ¿Qué pasos prácticos puedes dar esta semana para demostrar resiliencia y avanzar en tu propósito?

