Site icon Pastor Guillermo Jiménez

Ponle sal

Ponle sal

Sazona con sal todas tus ofrendas de grano, para acordarte del pacto eterno de Dios. Nunca te olvides de poner sal a las ofrendas de grano.
Levítico 2:13 (NTV)

En el Antiguo Testamento, Dios instruyó a Israel a que cada ofrenda de grano tuviera sal. No era un simple detalle culinario, sino un recordatorio profundo del pacto eterno de Dios con su pueblo. La sal preserva, da sabor y simboliza permanencia. De la misma manera, hoy somos llamados a que lo que damos y lo que hacemos para Dios esté marcado por alegría, cuidado y un corazón que honra Su pacto.

Cuando mis ofrendas, mi tiempo y mi servicio llevan “sal”, no solo agrado a Dios, sino que bendigo y edifico a otros con mi actitud.

Sazona con sal todas tus ofrendas de grano, para acordarte del pacto eterno de Dios. Nunca te olvides de poner sal a las ofrendas de grano.
Levítico 2:13 (NTV)

Piénsalo:

  1. ¿Con qué actitud estoy dando o sirviendo: con gozo o con obligación?
  2. ¿Estoy recordando el pacto eterno de Dios cada vez que entrego algo en Su nombre?
  3. ¿Qué sabor perciben los demás cuando reciben mi servicio o mis ofrendas?
Exit mobile version