Relevante
“Cuando Dios habla de un «NUEVO» pacto, quiere decir que ha hecho OBSOLETO al primero, el cual ha caducado y pronto desaparecerá.”
Hebreos 8:13 (NTV)
El escritor de Hebreos nos recuerda que Dios estableció un nuevo pacto en Cristo, y eso hizo que el antiguo quedara obsoleto y llegara a su fin. Esta enseñanza no solo nos habla de un cambio en la historia bíblica, sino que también es un recordatorio para nuestra vida: lo viejo debe ser reemplazado con lo nuevo que Dios nos ofrece, porque lo que no se renueva se vuelve irrelevante, caduca y desaparece.
- Reemplazar lo viejo con lo nuevo
Dios nos invita a dejar atrás lo que ya no produce vida. Así como el antiguo pacto cedió lugar al nuevo, también nosotros debemos abandonar actitudes, pensamientos y hábitos que nos estancan. Lo que no se renueva muere. - Mantener el propósito vivo
El propósito que Dios nos ha dado debe permanecer fresco y activo. Si no lo alimentamos con fe, oración y acción, corremos el riesgo de hacerlo irrelevante y dejarlo morir. - Evitar volverse obsoleto
Una persona puede quedarse atrapada en viejas costumbres o maneras de pensar que ya no funcionan. Así como lo viejo caduca, también nuestras actitudes pueden caducar si no dejamos que Dios las transforme. - Renovar constantemente la actitud
La renovación de la mente es diaria. Dejar atrás la negatividad, la queja o la dureza de corazón abre paso a la alegría, la paz y el amor de Dios en nuestras relaciones y en nuestro carácter. - Aceptar lo nuevo que Dios tiene
Lo nuevo de Dios siempre trae vida y frescura. Si nos aferramos a lo viejo, no podremos experimentar lo mejor que Él tiene preparado. Jesús mismo dijo que nadie pone vino nuevo en odres viejos, porque se rompen (Mateo 9:17).
El Señor quiere que nos mantengamos relevantes, renovados y listos para abrazar lo nuevo que Él está haciendo en nuestra vida personal, familiar, ministerial y laboral.
“Cuando Dios habla de un «NUEVO» pacto, quiere decir que ha hecho OBSOLETO al primero, el cual ha caducado y pronto desaparecerá.”
Hebreos 8:13 (NTV)
Piénsalo:
- ¿Qué pensamientos, amistades o hábitos debo dejar atrás porque me están haciendo obsoleto?
- ¿En qué áreas de mi vida necesito renovarme para seguir siendo relevante en los planes de Dios?
- ¿Estoy dispuesto a dejar lo viejo para tomar lo nuevo que Dios quiere darme en este tiempo?

