Establecer, prosperar y crecer
Mientras tanto, el pueblo de Israel SE ESTABLECIÓ en la región de Gosén, en Egipto. Allí adquirieron propiedades, y fueron PRÓSPEROS y la población CRECIÓ con rapidez.
Génesis 47:27 (NTV)
El pueblo de Israel experimentó tres pasos que marcaron su destino: primero se establecieron en una tierra, luego prosperaron y, finalmente, crecieron rápidamente. Estos mismos principios siguen siendo válidos hoy en la vida personal, familiar, ministerial y empresarial. Dios desea que vivamos una vida de estabilidad, prosperidad y crecimiento, pero cada etapa requiere compromiso, amor y fe.
- Establecerse es el primer paso para ver bendición
Nadie puede prosperar en un lugar si primero no se establece en él. Establecerse significa plantar raíces, decidir permanecer y comprometerse con un lugar, una iglesia, una familia o una ciudad. Para trabajar por el bienestar de un ministerio, primero debo amarlo y abrazarlo como mío. - El compromiso trae prosperidad
Dios bendice donde hay fidelidad. Cuando me comprometo con mi matrimonio, Dios prospera mi hogar. Cuando un pastor se compromete con su iglesia, esa congregación florece. Cuando me comprometo con el ministerio que Dios me ha confiado, ese ministerio es prosperado. La prosperidad no viene por emociones pasajeras, sino por un compromiso constante. - No hay éxito sin sacrificio
Muchas personas desean tener negocios o ministerios prósperos, pero no están dispuestas a salir de su zona de comodidad. No hay crecimiento sin esfuerzo, sin inversión de tiempo, oración, trabajo y perseverancia. El que se rinde a medio camino, nunca alcanzará la plenitud de lo que Dios planeó. - El crecimiento es el resultado natural
Una vez que el pueblo se estableció y prosperó, entonces creció. El crecimiento es la evidencia de que hay raíces profundas y un fundamento sólido. Allí donde Dios nos planta, si permanecemos fieles, veremos multiplicación en todas las áreas: familia, iglesia, negocios, relaciones y ministerio.
La historia del pueblo de Israel en Gosén nos recuerda que Dios honra la estabilidad, prospera el compromiso y hace crecer lo que está bien plantado en Su voluntad. Así como Israel floreció en medio de una tierra extranjera, también nosotros podemos florecer si obedecemos y permanecemos en el lugar donde Dios nos ha establecido.
Mientras tanto, el pueblo de Israel SE ESTABLECIÓ en la región de Gosén, en Egipto. Allí adquirieron propiedades, y fueron PRÓSPEROS y la población CRECIÓ con rapidez.
Génesis 47:27 (NTV)
Piénsalo:
- ¿Estás verdaderamente establecido en el lugar donde Dios te plantó o aún vives con la mente en otro lugar?
- ¿Qué compromisos necesitas reforzar para ver prosperidad en tu familia, ministerio o negocio?
- ¿Qué pasos concretos puedes dar hoy para experimentar un crecimiento sostenido en tu vida?

