Prepárate y establécete
Entonces Dios le dijo a Jacob: «¡Prepárate! Múdate a Betel, establécete allí y edifica un altar a Dios, quien se te apareció cuando huías de tu hermano Esaú». Entonces Jacob les dijo a todos los de su casa: «Desháganse de todos sus ídolos paganos, purifíquense y pónganse ropas limpias».
Génesis 35:1-2 (NTV)
Cuando Dios llama a Jacob a Betel, no solo le pide mudarse de lugar, sino también prepararse espiritualmente. Betel significa “Casa de Dios”, un lugar de encuentro y de altar, donde la vida debe estar en orden para permanecer establecida. Este pasaje nos recuerda que nadie puede permanecer firme en la casa de Dios si primero no se ha preparado, limpiado y santificado.
- Es tiempo de dejar el pasado
Jacob le dice a su familia que eliminen los ídolos. Para nosotros, esos ídolos pueden ser tradiciones, costumbres, hábitos ocultos, doble vida, pecado o cualquier cosa que ocupe el lugar de Dios. No podemos entrar a Betel cargando con lo que no agrada al Señor. - Es tiempo de purificarnos
Las ropas limpias representan santidad. Significa alinear nuestro corazón y nuestra vida con Dios. La purificación comienza con reconocer nuestra necesidad, arrepentirnos y recibir el perdón de Dios. - Es tiempo de santificarnos
Dios nos llama a apartarnos para Él. Santificación no es perfección humana, sino una vida rendida al Señor, buscando agradarle en pensamientos, palabras y acciones. - Es tiempo de establecer altares
El altar en Betel era un recordatorio de todo lo que Dios había hecho por Jacob. También nosotros necesitamos levantar altares de gratitud, testimonio y consagración, que muestren que nuestra vida pertenece al Señor.
En esta década Dios quiere que nos establezcamos en Su casa, que no seamos inestables ni fluctuantes, sino firmes en fe, en santidad y en servicio. Pero antes de establecernos, debemos prepararnos: despojarnos de lo viejo, purificarnos, y levantar altares al Dios que ha sido fiel en cada temporada de nuestra vida.
Entonces Dios le dijo a Jacob: «¡Prepárate! Múdate a Betel, establécete allí y edifica un altar a Dios, quien se te apareció cuando huías de tu hermano Esaú». Entonces Jacob les dijo a todos los de su casa: «Desháganse de todos sus ídolos paganos, purifíquense y pónganse ropas limpias».
Génesis 35:1-2 (NTV)
Piénsalo:
- ¿Qué ídolos modernos o malos hábitos necesitas dejar para alinearte a Dios?
- ¿Cómo puedes practicar la purificación y santificación en tu vida diaria?
- ¿Qué altar de gratitud y testimonio necesitas levantar en este tiempo como señal de lo que Dios ha hecho contigo?

