Todas las mañanas temprano
Todas las mañanas, desde muy temprano, las multitudes se reunían en el templo para escucharlo.
Lucas 21:38 (NTV)
La gente en tiempos de Jesús tenía el hábito de buscarlo desde temprano en el templo para escucharlo. Este detalle nos muestra la importancia de iniciar cada día en la presencia de Dios. Antes de que las preocupaciones y actividades llenen nuestra mente, podemos apartar un tiempo de calidad para orar y leer la Palabra. En medio de un mundo tan acelerado y lleno de distracciones, el ejemplo de estas multitudes nos recuerda que darle al Señor nuestro primer tiempo es un acto de amor y prioridad.
- La mañana es un tiempo de calidad
Temprano, la mente está despejada y el corazón receptivo. Antes de que las cargas del día nos presionen, podemos oír con claridad la voz de Dios y disfrutar Su paz. - Jesús debe ser nuestra primera cita
Si las multitudes hacían espacio para escucharlo cada mañana, cuánto más nosotros debemos valorar nuestro encuentro personal con Él. La oración y la lectura de la Biblia son la base de una vida fuerte en fe. - La disciplina se convierte en deleite
Al principio puede costar, pero con el tiempo el hábito de buscar a Dios temprano se transforma en gozo. El alma aprende a esperar ese encuentro, y el corazón lo disfruta cada día. - La mañana marca la dirección del día
Empezar en oración no solo trae paz, sino también dirección. Lo que escuchamos de Dios temprano puede guiarnos en nuestras decisiones y protegernos del estrés y la ansiedad que intentan gobernar nuestras horas. - La gracia de Dios sostiene nuestra constancia
No es por fuerza humana que mantenemos la disciplina, sino por la gracia del Señor. Él nos ayuda a sostener este hábito, incluso cuando la rutina o el cansancio quieren impedirlo.
Levantarnos temprano para encontrarnos con Dios es sembrar nuestra primera semilla del día en buena tierra. Y al igual que las multitudes que escuchaban a Jesús en el templo, encontraremos vida, dirección y fortaleza en Su presencia.
Todas las mañanas, desde muy temprano, las multitudes se reunían en el templo para escucharlo.
Lucas 21:38 (NTV)
Piénsalo:
- ¿Qué beneficios has experimentado al buscar a Dios temprano en la mañana?
- ¿Qué obstáculos suelen impedir que tengas tu cita diaria con Él?
- ¿Cómo puedes establecer un hábito firme y gozoso de apartar tu primer tiempo para estar con Jesús?

