Compra-venta
Cuando los mercaderes ismaelitas llevaron a José a Egipto, lo vendieron a Potifar, un oficial egipcio. Potifar era capitán de la guardia del faraón, rey de Egipto. Génesis 39:1 (NTV)
Cuando los mercaderes ismaelitas vendieron a José, ellos solo estaban viendo una transacción de compra-venta, una ganancia económica. Pero Dios estaba haciendo algo mucho más grande. Él estaba usando este evento, que parecía una traición y una tragedia, para bendecir a Su hijo José y, más adelante, a toda la nación israelita. Esto nos habla hoy a nosotros: en esos eventos negativos donde nos hemos sentido “vendidos”, traicionados o tratados injustamente, debemos saber que Dios los usará para llevarnos a una dimensión mayor de bendición.
- La compra-venta trajo un mejor trabajo. Lo que comenzó como esclavitud, Dios lo transformó en una promoción. José eventualmente tuvo un mejor trabajo después de esa compra-venta, llegando a trabajar en la casa del capitán y luego en el gobierno.
- La compra-venta trajo mayor influencia. Después de esa transacción, José no permaneció como un esclavo anónimo. Llegó a tener tanta influencia que se convirtió en el gobernador de Egipto, el segundo hombre con más poder después del Faraón.
- La compra-venta trajo una mejor casa. José fue quitado de la casa de su padre, pero después de la transacción, eventualmente vivió en una mejor casa. Terminó viviendo en el palacio.
- La compra-venta trajo más provisión. Aunque fue vendido por unas monedas, José llegó a administrar toda la riqueza de Egipto. Él mismo tuvo más provisión de la que jamás hubiera imaginado.
- La compra-venta trajo bendición a su familia. Esa venta dolorosa fue el medio que Dios usó para que José pudiera ayudar a sus padres y hermanos en tiempos de hambre, salvando a su familia de la muerte.
- La compra-venta trajo un legado. Pudo conseguir una tierra para su pueblo (Gosén), donde se multiplicarían hasta convertirse en una nación de más de 2 millones de personas.
Hoy podemos declarar en el nombre de Jesucristo que, así como en la vida de José, todas las cosas en nuestra vida obrarán para bien (Romanos 8:28). Aunque haya habido “compra-ventas” dolorosas, traiciones o eventos negativos, Dios es fiel para cumplir Su propósito en nosotros (Salmo 138:8). Lo que el enemigo planeó para mal, Dios lo transformará en una bendición mayor.
Cuando los mercaderes ismaelitas llevaron a José a Egipto, lo vendieron a Potifar, un oficial egipcio. Potifar era capitán de la guardia del faraón, rey de Egipto. Génesis 39:1 (NTV)
Piénsalo:
- ¿En qué situación de tu pasado te sentiste “vendido” o traicionado?
- ¿Cómo puedes empezar a ver esa situación, no como una pérdida, sino como una “compra-venta” que Dios usará para tu promoción?
- ¿De qué manera puedes usar la bendición que Dios te dará después de tu “valle” para ayudar a tu familia o a la iglesia, tal como lo hizo José?

