Vida abundante
El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante. Juan 10:10 (NTV)
Abundancia es lo opuesto de la escasez. Frecuentemente, cuando pensamos en estas palabras, las asociamos inmediatamente con tener mucho dinero o la falta de él. Pero esta mañana reflexiono en que la abundancia que Jesús ofrece tiene muchísimo más que ver con otras cosas aparte del dinero. El propósito del ladrón es robar, matar y destruir en todas las áreas. Pero el propósito de Cristo es darnos una vida de abundancia en lo espiritual, lo familiar, lo social, la salud y también en lo financiero.
- Abundancia espiritual. Antes que nada, somos salvos. Pero la abundancia espiritual no termina ahí. Tenemos abundancia de dones espirituales para servir, y acceso a la abundancia del fruto del Espíritu Santo, como el amor, gozo, paz, paciencia y fe (Gálatas 5:22-23).
- Abundancia familiar. Hay muchas personas con millones de dólares que no tienen una familia saludable; de hecho, algunos se encuentran completamente solos. Jesús nos da abundancia en el hogar para verdaderamente disfrutar el matrimonio y los hijos: reír juntos, comer juntos, vacacionar juntos, tirarnos en el sofá a ver una película juntos. Este tipo de abundancia no lo provee el dinero, lo provee Cristo.
- Abundancia social. Esto se refleja en tener muchos buenos amigos, cultivar buenas relaciones en el trabajo y tener conexiones saludables en lugares de influencia. Es una riqueza que se mide en la calidad de nuestras relaciones.
- Abundancia financiera. Jesús no solo quiere que seamos prosperados espiritualmente, sino que también nos bendice con abundancia financiera. Como dice 3 Juan 1:2: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”. Esta abundancia nos da lo suficiente para nuestras necesidades, para ayudar a otros y para avanzar el evangelio.
Podríamos tener muchísimo dinero, pero si nos falta la abundancia espiritual, familiar y social, no podríamos considerarla una vida verdaderamente abundante. El plan de Jesús es completo. Él vino para que tengamos una vida plena, que rebalse en cada área, venciendo el plan de escasez del enemigo.
El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante. Juan 10:10 (NTV)
Piénsalo:
- ¿En cuál de estas cuatro áreas (espiritual, familiar, social, financiera) necesitas experimentar más de la vida abundante que Jesús ofrece?
- ¿Has estado definiendo la “abundancia” solo en términos de dinero? ¿Cómo cambia tu perspectiva el verla de esta forma integral?
- ¿Qué paso puedes dar esta semana para cultivar la “abundancia familiar”, como pasar tiempo de calidad juntos?

