Site icon Pastor Guillermo Jiménez

La obediencia que nace del corazón

La obediencia que nace del corazón

“¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues tienen cuidado de diezmar hasta las más mínimas entradas de sus hierbas—como la menta, el eneldo y el comino—pero pasan por alto los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes.”
Mateo 23:23 (NTV)

Jesús habló estas palabras en un momento en que los líderes religiosos se enfocaban en cumplir reglas externas, pero habían olvidado lo esencial del corazón de Dios. Eran meticulosos en lo pequeño, pero negligentes en lo que realmente reflejaba el carácter divino. Hoy también podemos caer en esa trampa: cumplir prácticas cristianas sin permitir que el Espíritu transforme nuestro interior.

El Señor nos llama a examinar nuestro corazón. Más que cumplir deberes religiosos, Él desea formar en nosotros justicia, misericordia y fe. Cuando nuestro interior está alineado con Dios, nuestras acciones externas fluyen con autenticidad. La obediencia que agrada al Señor nace de un corazón rendido.

“¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues tienen cuidado de diezmar hasta las más mínimas entradas de sus hierbas—como la menta, el eneldo y el comino—pero pasan por alto los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes.”
Mateo 23:23 (NTV)

Piénsalo:

  1. ¿Estoy dando más importancia a las apariencias que a la transformación de mi corazón?
  2. ¿Cómo puedo practicar justicia y misericordia esta semana de manera intencional?
  3. ¿Mi fe está viva y activa o se ha vuelto solo una rutina religiosa?
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