Site icon Pastor Guillermo Jiménez

Cuida tu círculo

Cuida tu círculo
(tu unción y visión)

Ellos se unirán a ti para encargarse del cuidado del tabernáculo, pero ninguna persona no autorizada podrá acercarse a ti. Pero tú y tus hijos, los sacerdotes, deben realizar personalmente todo lo relacionado con el altar y con lo que está detrás de la cortina interna. Yo les doy el sacerdocio como un regalo de servicio. Cualquier persona no autorizada que se acerque al santuario morirá. Números 18:4,7

En la vida de fe, Dios nos llama a ser luz para todos, pero no permite que todos tengan acceso al altar de nuestra intimidad y ministerio. En el antiguo tabernáculo, existían círculos de proximidad claramente definidos: mientras unos ayudaban en las tareas externas, solo aquellos con una asignación específica podían entrar al lugar santísimo. Este principio bíblico nos enseña que debemos ser intencionales con nuestro círculo más cercano. Tu unción y la visión que Dios te ha dado son tesoros sagrados que pueden ser contaminados si permites que personas “no autorizadas” —aquellas que no comparten tu fe, tu compromiso o tu temor de Dios— influyan en las decisiones más profundas de tu vida espiritual.

No todas las personas que se acercan a ti tienen el permiso divino para influir en tu vida. Como hijo de Dios y servidor de Su Reino, tienes la responsabilidad de levantar murallas de discernimiento. Ama a todos, sirve a todos, pero permite que solo los “autorizados” —aquellos que te impulsan a la santidad y a la fe— entren al santuario de tu vida privada. Al cuidar tu círculo, estás honrando la unción que el Espíritu Santo ha derramado sobre ti y asegurando que la visión que Dios te entregó llegue a su pleno cumplimiento sin distracciones ni contaminaciones.

Ellos se unirán a ti para encargarse del cuidado del tabernáculo, pero ninguna persona no autorizada podrá acercarse a ti. Pero tú y tus hijos, los sacerdotes, deben realizar personalmente todo lo relacionado con el altar y con lo que está detrás de la cortina interna. Yo les doy el sacerdocio como un regalo de servicio. Cualquier persona no autorizada que se acerque al santuario morirá. Números 18:4,7

Piénsalo:

  1. ¿Hay personas en tu círculo más íntimo que, en lugar de alimentar tu visión, están contaminando tu fe con dudas o carnalidad?
  2. ¿Qué áreas de tu vida espiritual has dejado expuestas a personas que no valoran lo sagrado?
  3. Pide al Espíritu Santo hoy que te dé discernimiento para identificar a quiénes debes mantener en el atrio y a quiénes puedes permitir entrar a tu santuario personal.
Exit mobile version