Site icon Pastor Guillermo Jiménez

El bien y la misericordia te persiguen

El bien y la misericordia te persiguen

Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor viviré por siempre. Salmo 23:6

A menudo vivimos con la sensación de que son los problemas, las deudas o los errores del pasado los que nos persiguen de cerca. Sin embargo, el Rey David, quien conoció de cerca la persecución de sus enemigos, nos revela una perspectiva espiritual superior. Para el hijo de Dios, el “rastreo” no lo hace la fatalidad, sino la bondad y el amor inagotable del Padre. No importa por qué valle estemos caminando, hay una escolta divina que no nos pierde de vista y que tiene la instrucción de alcanzarnos con bendición en cada etapa de nuestra existencia.

No camines hoy mirando por encima del hombro con miedo al futuro. Cambia tu expectativa: lo que viene detrás de ti no es el juicio ni el fracaso, sino el favor inmerecido de un Dios que te ama profundamente. Si logras ver con ojos de fe, te darás cuenta de que cada paso que das está siendo cubierto por la misericordia que se renueva cada mañana. Descansa en la seguridad de que, mientras tú sigues al Pastor, Su bondad se encarga de cuidar tu retaguardia.

Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor viviré por siempre. Salmo 23:6

Piénsalo:

  1. ¿Qué cosas negativas he sentido que me “persiguen” últimamente y cómo cambia mi paz al saber que la bondad de Dios es la que realmente me sigue?
  2. ¿De qué manera puedo demostrar hoy que confío en el “amor inagotable” del Señor, incluso en medio de una situación incierta?

Haz una lista de tres momentos de esta semana donde la bondad de Dios te alcanzó de manera inesperada y dale gracias por Su fidelidad.

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