Site icon Pastor Guillermo Jiménez

No dejes a tus hijos atrás

No dejes a tus hijos atrás

Moisés respondió: —Iremos todos: jóvenes y ancianos, hijos e hijas, rebaños y manadas. Llevaremos todo con nosotros, porque tenemos que celebrar un festival en honor al Señor. Éxodo 10:9

En la negociación entre Moisés y el Faraón, el enemigo intentó una táctica recurrente: permitir que los adultos fueran a adorar, pero dejando a los niños en Egipto. Faraón sabía que si lograba retener a la siguiente generación, tarde o temprano los padres regresarían o el linaje de fe se extinguiría. Hoy en día, el mundo sigue presionando con la misma estrategia, sugiriendo que la fe es un asunto de adultos y que los hijos deben elegir su propio camino sin instrucción espiritual, o que el éxito académico y profesional es más urgente que su salvación. Sin embargo, el llamado de Dios es integral; no hay liberación completa si nuestra descendencia permanece bajo el sistema de esclavitud del mundo.

La victoria sobre el mundo no está completa hasta que cada miembro de nuestra casa camina en libertad. No podemos darnos el lujo de avanzar espiritualmente mientras permitimos que nuestros hijos se queden rezagados en las costumbres o vicios de una cultura sin Dios. La firmeza de Moisés ante el Faraón debe ser nuestra misma determinación hoy: “Iremos todos”. Dios tiene un propósito específico para la juventud y la niñez, y nuestra labor es tomarlos de la mano y llevarlos ante la presencia del Señor. No negocies la salvación de tus hijos; pelea por ellos en oración y guíalos con el ejemplo, porque ellos son las flechas que Dios lanzará hacia el futuro para extender Su Reino.

Moisés respondió: —Iremos todos: jóvenes y ancianos, hijos e hijas, rebaños y manadas. Llevaremos todo con nosotros, porque tenemos que celebrar un festival en honor al Señor. Éxodo 10:9

Piénsalo:

  1. ¿Qué aspectos de la cultura del mundo (“Egipto”) están influyendo hoy más en tus hijos que la Palabra de Dios?
  2. ¿Qué hábitos espirituales puedes implementar esta semana en tu hogar para involucrar activamente a tus hijos en la adoración y el estudio bíblico?
  3. Haz una oración de entrega, renunciando a cualquier “negociación” con el mundo sobre la crianza de tus hijos, y declarando que tu casa entera servirá al Señor.
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