Site icon Pastor Guillermo Jiménez

El peligro de estar demasiado ocupado para Dios

El peligro de estar demasiado ocupado para Dios

Pero el Señor le respondió: —Mi querida Marta, ¡estás preocupada y angustiada por todos esos detalles! Solo hay una cosa por la que vale la pena preocuparse. María ha descubierto lo que es mejor, y nadie se lo quitará. Lucas 10:41-42 NTV

Querida iglesia, en el pasaje de hoy visitamos el hogar de dos hermanas que amaban profundamente a Jesús: Marta y María. Al recibir al Maestro en su casa, ambas reaccionaron de maneras completamente opuestas ante Su presencia. Marta se sumergió de inmediato en el activismo, afanándose por los quehaceres, el servicio y los detalles de la hospitalidad, mientras que María decidió detenerse, sentarse a los pies de Jesús y escuchar atentamente Sus palabras. La reacción de Jesús ante la queja de Marta no fue condenar su deseo de servir, sino confrontar el afán y la ansiedad que habían desplazado lo más importante. En nuestra sociedad actual, caracterizada por las agendas saturadas, la hiperconectividad y el activismo constante, este relato se convierte en una advertencia pastoral urgente: el peligro de estar demasiado ocupados puede llevarnos a descuidar nuestra comunión íntima con el Señor, confundiendo el trabajo para Dios con la vida con Dios.

Encontrar el equilibrio entre el servicio y la devoción es un desafío diario que requiere una disciplina consciente de nuestro corazón. Dios no nos pide que abandonemos nuestras responsabilidades familiares, laborales o ministeriales, sino que aprendamos a realizarlas desde una posición de descanso espiritual y conexión continua con Su presencia. No permitamos que las bendiciones, el trabajo o los afanes de este siglo nos roben el privilegio supremo de conocer íntimamente a nuestro Creador. Hoy es el día para revisar nuestra agenda, desacelerar el ritmo de nuestra vida y volver a postrarnos a los pies de Jesús, asegurándonos de que nuestra mayor ocupación sea siempre buscar Su rostro y deleitarnos en Su amor inagotable.

Pero el Señor le respondió: —Mi querida Marta, ¡estás preocupada y angustiada por todos esos detalles! Solo hay una cosa por la que vale la pena preocuparse.
María ha descubierto lo que es mejor, y nadie se lo quitará.
Lucas 10:41-42 NTV

piénsalo:

  1. ¿Qué actividades o afanes diarios están consumiendo tanto mi tiempo que me dejan sin espacio para mi comunión diaria con Dios?
  2. ¿De qué manera práctica puedo reestructurar mi rutina esta semana para garantizar que el tiempo a los pies de Jesús sea mi primera prioridad?
  3. Examina tu motivación actual al servir: ¿Lo estás haciendo con gozo y paz, o experimentas el afán y la frustración que vivió Marta?
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