Site icon Pastor Guillermo Jiménez

Eres un administrador y no el dueño

Eres un administrador y no el dueño

Así que, a Apolos y a mí, considérennos como simples siervos de Cristo, a quienes se nos encargó la tarea de explicar los misterios de Dios. 1 Corintios 4:1 NTV

Querida iglesia, vivimos en una sociedad que constantemente nos impulsa a acumular títulos, propiedades y reconocimiento, fomentando la ilusión de que somos los dueños absolutos de nuestras vidas y de todo lo que poseemos. Sin embargo, el apóstol Pablo, en su carta a los corintios, establece un principio fundamental para todo creyente: somos simplemente siervos y administradores de lo que Dios nos ha confiado. Ya sea nuestro tiempo, nuestros talentos, nuestras finanzas o las verdades espirituales que hemos recibido, nada de esto nos pertenece originalmente. Comprender que somos mayordomos y no dueños nos libera de la pesada carga del orgullo y de la ansiedad de perder lo que tenemos, alineando nuestros corazones con una vida de propósito, obediencia y dependencia total de nuestro Creador.

Cambiar nuestra mentalidad de “dueños” a “administradores” transforma radicalmente nuestra manera de vivir cada día. Dejamos de aferrarnos con fuerza a las cosas terrenales y comenzamos a vivir con las manos abiertas, listos para dar, servir y bendecir a otros. El Señor nos ha confiado una tarea gloriosa y recursos invaluables, no para que construyamos nuestro propio reino temporal, sino para que demos a conocer su amor y su verdad a un mundo necesitado. Cuando cumplimos fielmente nuestro rol como administradores de la gracia y los misterios de Dios, no solo experimentamos una paz profunda aquí en la tierra, sino que también nos preparamos para gozar de sus promesas eternas.

Así que, a Apolos y a mí, considérennos como simples siervos de Cristo, a quienes se nos encargó la tarea de explicar los misterios de Dios. 1 Corintios 4:1 NTV

Piénsalo:

  1. ¿Qué áreas de tu vida, como tu tiempo, dinero o dones, has estado tratando como si fueras el dueño absoluto en lugar de un administrador de Dios?
  2. ¿De qué manera el recordar que eres un “simple siervo de Cristo” te ayuda a lidiar con el estrés, el orgullo o la preocupación en tu día a día?
  3. ¿Qué paso práctico puedes dar esta semana para administrar más fielmente los recursos o el mensaje del evangelio que el Señor te ha confiado?
Exit mobile version