Site icon Pastor Guillermo Jiménez

No entregues tus hijos al enemigo

No entregues tus hijos al enemigo

¡De ninguna manera! Vayan solamente los hombres a adorar al Señor, ya que eso es lo que pidieron. Y el faraón los echó de su presencia. Éxodo 10:11 NTV

Querida iglesia, en el relato del éxodo, Moisés y Aarón se presentaron ante el faraón exigiendo la liberación del pueblo de Israel para adorar a Dios en el desierto. Ante la presión de las plagas, el faraón intenta negociar y ofrece una falsa concesión: permite que los adultos vayan a servir a Dios, pero exige que los niños y las familias se queden en Egipto. Esta es una imagen clara y profética de las tácticas del enemigo en nuestro tiempo. El faraón espiritual de este mundo no tiene problema en que los padres asistan a la iglesia, sirvan en ministerios o desarrollen su fe, siempre y cuando dejen a sus hijos atrás, atrapados en la cultura y esclavizados a los valores del mundo. Es una artimaña sutil pero destructiva, porque el adversario sabe que, si logra retener a la próxima generación, habrá asegurado su victoria a largo plazo.

La batalla por el corazón de nuestra juventud es real y se libra todos los días en nuestros hogares. No podemos permitirnos ser creyentes comprometidos mientras nuestra descendencia se pierde en las distracciones y mentiras de esta época. El Señor nos llama a ser radicales y a declarar con valentía que nosotros y nuestra casa serviremos a Dios sin dejar a nadie atrás. Es tiempo de romper cualquier acuerdo pasivo que hayamos hecho con la cultura actual y tomar de la mano a nuestros hijos para guiarlos hacia la libertad que solo Cristo ofrece. Levantémonos con autoridad, sabiendo que el mismo Dios que sacó a Israel de la esclavitud con mano poderosa, peleará por nuestras familias y asegurará la victoria de las próximas generaciones.

¡De ninguna manera! Vayan solamente los hombres a adorar al Señor, ya que eso es lo que pidieron. Y el faraón los echó de su presencia. Éxodo 10:11 NTV

piénsalo:

  1. ¿En qué áreas he sido pasivo y he permitido que la cultura del mundo influencie el corazón y la mente de mis hijos?
  2. ¿Qué conversaciones importantes o límites firmes debo establecer esta semana para proteger la integridad espiritual de mi familia?
  3. ¿Cómo puedo involucrar más a mis hijos en mi vida de fe para asegurar que no se queden atrás mientras yo busco a Dios?
Exit mobile version