Amigos que te acercan a Dios
Como no podían acercarse a Jesús por causa de la multitud, abrieron un agujero en el techo, encima de donde estaba Jesús. Luego bajaron al hombre paralítico en la camilla. Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo al paralítico: «Hijo mío, tus pecados son perdonados».
Marcos 2:4-5 NTV
En los capítulos 3 y 4 del libro de Job, vemos cómo el sufrimiento extremo puede llevarnos a una profunda desesperación, destacando la necesidad humana de contar con verdadero apoyo y empatía en medio del dolor. En contraste, en el capítulo 2 de Marcos, encontramos la imagen perfecta de lo que una amistad genuina puede lograr. Jesús estaba enseñando en una casa tan llena de gente que nadie más podía entrar. Un hombre paralítico necesitaba desesperadamente un milagro, pero no podía llegar por sí mismo. Fue entonces cuando la intervención de sus cuatro amigos cambió su destino. Ellos no se rindieron ante el obstáculo de la multitud; con gran determinación, subieron al techo, abrieron un agujero y bajaron a su amigo justo delante del Señor. Jesús no solo vio la necesidad del hombre, sino que valoró la fe de quienes lo cargaban. Contar con amigos verdaderos que nos lleven a la presencia de Dios marca la diferencia entre la derrota y la restauración.
- Todos necesitamos ayuda en algún momento En algún momento de nuestras vidas, todos nos necesitamos los unos a los otros. Habrá ocasiones en las que nos encontraremos paralizados por problemas o crisis, y la realidad es que nunca seremos tan fuertes solos como cuando tenemos la ayuda de un equipo. Los problemas de la vida se superan más fácil cuando contamos con la ayuda de otros.
- Los verdaderos amigos no se rinden Los amigos genuinos están con uno en todo tiempo, en los buenos momentos y en los no tan buenos, cuando hay abundancia y cuando hay escasez de recursos. Un verdadero amigo no te juzga ni te critica cuando te encuentras débil o vulnerable, sino que disfruta estar contigo por quien eres y no por lo que tienes para darle.
- Las amistades correctas te acercan a Dios Existen muchos conocidos en el mundo que nos pueden alejar del Señor, pero los verdaderos amigos oran con nosotros y nos acercan a Dios. Estas personas nos animan a valorar la iglesia como un lugar de descanso, donde podemos escuchar enseñanzas que nos traen ánimo y fuerzas nuevas para seguir adelante.
- La fe compartida produce milagros La Biblia nos enseña que Jesús se asombró al ver “la fe de ellos”. Cuando nos juntamos en un grupo y vivimos en verdadera armonía, hay éxito, progreso y bendición garantizada. Dos son mejor que uno, y cuando estamos juntos, nos animamos a hacer lo bueno, multiplicamos nuestros esfuerzos y vemos que los grandes proyectos se realizan más rápido.
- La sanidad más profunda es el perdón Antes de restaurar sus piernas, Jesús le perdonó sus pecados. A veces buscamos soluciones externas, pero Dios sabe que necesitamos paz interior. Cuando venimos a Él, no lleva un registro de nuestros pecados, sino que nos ofrece un perdón absoluto. Es Dios quien restaura las áreas en las que hemos sufrido, sanando nuestras heridas emocionales y dándonos verdadera libertad.
En esta vida enfrentaremos situaciones donde nos sentiremos estancados, pero no fuimos creados para pelear nuestras batallas en soledad. Dios ha puesto a personas a nuestro alrededor para que sean instrumentos de su amor y nos ayuden a superar los obstáculos. Valoremos y cultivemos esas relaciones sinceras que invierten en nosotros y nos empujan hacia Cristo. Y al mismo tiempo, tomemos la decisión de ser ese amigo incondicional que está dispuesto a pagar el precio, cruzar la línea de la comodidad y llevar a alguien a los pies de Jesús, el único lugar donde siempre hay sanidad, perdón y una nueva oportunidad.
Como no podían acercarse a Jesús por causa de la multitud, abrieron un agujero en el techo, encima de donde estaba Jesús. Luego bajaron al hombre paralítico en la camilla. Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo al paralítico: «Hijo mío, tus pecados son perdonados».
Marcos 2:4-5 NTV
Piénsalo:
- ¿Quiénes son esos verdaderos amigos en tu vida que te acercan a Dios cuando te sientes desanimado o paralizado por las circunstancias?
- ¿De qué manera estás siendo un instrumento de fe para cargar en oración a las personas de tu círculo de influencia que necesitan un milagro?
- Identifica hoy a una persona que necesite ayuda espiritual o emocional y toma la decisión de ser el puente que la acerque a Jesucristo.

