Site icon Pastor Guillermo Jiménez

Detente y considera las maravillas de Dios

Detente y considera las maravillas de Dios

»Job, presta atención a esto, ¡detente y considera los maravillosos milagros de Dios! Job 37:14 NTV

En los capítulos 35 al 37 del libro de Job, el joven Eliú concluye su intervención confrontando tanto los argumentos que pretendían justificar al ser humano como las quejas nacidas del dolor. En lugar de seguir debatiendo sobre los dilemas terrenales, Eliú levanta los ojos hacia la creación para recordar la grandeza incomparable del Creador: el control divino sobre las nubes, la nieve, los relámpagos y el rugido imponente del trueno. Este pasaje nos enseña que cuando estamos atrapados en medio del ajetreo, la confusión o la prueba, la mejor decisión que podemos tomar como creyentes no es insistir en nuestras limitadas razones humanas, sino hacer una pausa consciente para contemplar el poder ilimitado de Dios y descansar plenamente en Su soberanía.

No permitas que las cargas diarias, las preguntas sin resolver o las tensiones del entorno te roben la paz y nublen tu visión espiritual. Haz un alto en este día, entra en tu lugar de intimidad y contempla la majestad de aquel que te formó y te sostiene con Su diestra de poder. Cuando decides poner tu mirada en la fidelidad y en las maravillas de Dios en lugar de mirar el tamaño de tus gigantes, Su presencia restaura tus fuerzas, ahuyenta todo temor y te afirma en el camino hacia la victoria.

»Job, presta atención a esto, ¡detente y considera los maravillosos milagros de Dios! Job 37:14 NTV

Piénsalo:
¿Qué situaciones o afanes diarios te están impidiendo detenerte para contemplar la fidelidad de Dios?
¿Estás intentando resolver tus pruebas en tu propia prudencia o estás dispuesto a rendir tus argumentos ante la soberanía del Señor?
Toma unos minutos hoy en completa quietud para darle gracias a Dios por Su grandeza y descansar en que Él tiene el control absoluto de tu futuro.

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