Esto me recordará

Esto me recordará

“Durante siete días deberás vivir en pequeñas enramadas. Todos los israelitas de nacimiento deberán vivir en enramadas. Esto le recordará a cada nueva generación de israelitas que yo hice que sus antepasados vivieran en enramadas cuando los rescaté de la tierra de Egipto. Yo soy el SEÑOR tu Dios”.
Levítico 23:42-43 (NTV)

El Señor le pidió a Israel que celebrara la fiesta de las enramadas, un recordatorio anual de cómo Dios los sacó de Egipto y los sostuvo en el desierto. Aun después de estar en la tierra prometida y disfrutar de abundancia, tenían que salir de sus casas cómodas y habitar en tiendas. Era una forma práctica de no olvidar quién los había salvado, sustentado y prosperado.

  • Somos propensos a olvidar
    El corazón humano tiende a olvidar las bondades de Dios cuando llega la abundancia. La comodidad puede llevarnos a la queja y a la ingratitud. Por eso Dios estableció recordatorios que mantuvieran viva la gratitud en su pueblo.
  • Los recordatorios fortalecen la gratitud
    Dormir en enramadas no era una carga, sino un medio para recordar que dependían de Dios y no de sus riquezas. De la misma manera, necesitamos prácticas que nos ayuden a mantener una actitud agradecida.
  • La memoria se transmite de generación en generación
    La instrucción incluía enseñar a los hijos el porqué de la celebración. Recordar lo que Dios ha hecho no solo es para mí, sino también para que las próximas generaciones vivan conscientes de su fidelidad.
  • Hoy también necesitamos recordatorios
    Quizás no dormimos en tiendas, pero podemos mantener un diario de gratitud, momentos devocionales o actos de servicio que nos recuerden constantemente la bondad de Dios y su fidelidad en el pasado.
  • Entre más recibimos, más agradecidos debemos ser
    Cuanto más crecemos y prosperamos, mayor debe ser nuestra gratitud, tanto hacia Dios como hacia quienes nos han ayudado y hacia los más necesitados. El agradecimiento mantiene nuestro corazón humilde.

Dios no quería que Israel olvidara que todo provenía de Él. Lo mismo ocurre con nosotros: cada bendición, cada victoria y cada logro son fruto de su mano poderosa. Mantener vivo ese recuerdo nos ayuda a ser agradecidos y fieles en toda temporada.

“Durante siete días deberás vivir en pequeñas enramadas. Todos los israelitas de nacimiento deberán vivir en enramadas. Esto le recordará a cada nueva generación de israelitas que yo hice que sus antepasados vivieran en enramadas cuando los rescaté de la tierra de Egipto. Yo soy el SEÑOR tu Dios”.
Levítico 23:42-43 (NTV)

Piénsalo:

  1. ¿Qué prácticas personales puedo adoptar para recordar diariamente la fidelidad de Dios?
  2. ¿Estoy transmitiendo a mis hijos o a otros la gratitud por lo que el Señor ha hecho en mi vida?

¿Cómo puedo demostrar mayor gratitud a Dios en tiempos de abundancia y comodidad?

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