Mensajeros de esperanza

Mensajeros de esperanza

Entonces Hatac salió a buscar a Mardoqueo a la plaza, frente a la puerta del palacio. Ester 4:6 NTV

La historia de Ester nos muestra un momento de profunda crisis para el pueblo de Dios. Mardoqueo se encontraba en la plaza de la ciudad, vestido de luto y llorando amargamente por el decreto de destrucción contra los judíos. Mientras tanto, la reina Ester estaba dentro del palacio, protegida pero aislada de la cruda realidad de su pueblo. En medio de esta separación, Hatac, un siervo del rey asignado a Ester, se convierte en el eslabón vital. Él sale de la comodidad del palacio hacia la plaza para descubrir qué afligía a Mardoqueo, convirtiéndose en el mensajero que pondría en marcha la salvación de toda una nación. Así como Hatac, nosotros también tenemos una función crucial en el plan de Dios hoy en día.

  • Hay una plaza llena de dolor Vivimos en un mundo que se asemeja a la plaza donde estaba Mardoqueo. Hay personas a nuestro alrededor que están sufriendo, pasando por luto, enfrentando decretos de destrucción en sus familias, matrimonios o finanzas. A menudo, este dolor es público y evidente, pero necesitan a alguien que se acerque a ellos.
  • Disfrutamos de la gracia del palacio Como creyentes, hemos sido llevados a la casa del Rey. Disfrutamos de su gracia, su protección, su provisión y sus promesas. Sin embargo, no fuimos salvos simplemente para encerrarnos en el palacio y disfrutar de sus comodidades mientras el mundo perece allá afuera. Nuestra salvación tiene un propósito mayor.
  • Se requiere disposición para salir Hatac tuvo que dejar la seguridad y el confort del palacio para ir a la plaza. Para hacer una diferencia en la vida de otros, debemos estar dispuestos a cruzar nuestras propias fronteras de comodidad. El ministerio verdadero ocurre cuando salimos de nuestras rutinas y nos acercamos a las personas en su lugar de necesidad.
  • Debemos ser el puente de conexión Dios nos llama a ser intermediarios de esperanza. Nuestro trabajo es llevar el mensaje del dolor de la plaza a la presencia del Rey en oración, y llevar la esperanza y los recursos del Rey a las personas en la plaza. Al igual que Hatac, nuestras acciones de compasión y nuestro mensaje pueden ser el inicio de una gran restauración para alguien más.

No podemos ser indiferentes ante las crisis que nos rodean. Dios nos ha posicionado estratégicamente en este tiempo y lugar para ser portadores de su salvación. No subestimemos el poder de ser un mensajero fiel; una simple conversación, un acercamiento compasivo o una oración pueden desatar el propósito divino y traer libertad a los que están cautivos.

Entonces Hatac salió a buscar a Mardoqueo a la plaza, frente a la puerta del palacio. Ester 4:6 NTV

Piénsalo:

  1. ¿Quién es el “Mardoqueo” en tu entorno que actualmente está pasando por un tiempo de aflicción y necesita ser escuchado?
  2. ¿De qué manera te has acomodado a las bendiciones del “palacio” olvidando a los que sufren afuera?
  3. Toma un momento hoy para comunicarte con alguien que sepas que está en dificultad y ofrécele una palabra de esperanza.

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