NO HAY REENCARNACIÓN
Y así como cada persona está destinada a morir una sola vez y después vendrá el juicio. (Hebreos 9:27 NTV)
Hay personas que tienen la creencia de que cuando mueran volverán a nacer en otro cuerpo. Hay diferentes tendencias, están desde los que dicen que reencarnarán en otro cuerpo humano, hasta quienes viven en lugares como la India y creen que podrían reencarnar en cuerpo de animal.
La verdad es que no hay reencarnación; sólo habrá resurrección. Cuando el Señor Jesús regrese por su iglesia entonces resucitaremos. Pero nuestro cuerpo será un cuerpo glorificado.
Y ahora, amados hermanos, queremos que sepan lo que sucederá con los creyentes que han muerto, para que no se entristezcan como los que no tienen esperanza. Pues, ya que creemos que Jesús murió y resucitó, también creemos que cuando Jesús vuelva, Dios traerá junto con él a los creyentes que hayan muerto.
Les decimos lo siguiente de parte del Señor: nosotros, los que todavía estemos vivos cuando el Señor regrese, no nos encontraremos con él antes de los que ya hayan muerto. Pues el Señor mismo descenderá del cielo con un grito de mando, con voz de arcángel y con el llamado de trompeta de Dios. Primero, los cristianos que hayan muerto se levantarán de sus tumbas. Luego, junto con ellos, nosotros los que aún sigamos vivos sobre la tierra, seremos arrebatados en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Entonces estaremos con el Señor para siempre. Así que anímense unos a otros con estas palabras. (1 Tesalonicenses. 4:13-17 NTV)
Así que no hay que esperar para entregar nuestra vida a Cristo, no podemos hacerlo reencarnando en otra vida, es ahora en esta única oportunidad que tendremos la opción de recibirlo o rechazarlo.
Pues Dios dice:
Efectivamente, el «momento preciso» es ahora. Hoy es el día de salvación. (2 Corintios 6:2b NTV)
Y así como cada persona está destinada a morir una sola vez y después vendrá el juicio. (Hebreos 9:27 NTV)
Acepta a Cristo hoy. Ora hoy. Lee tu Biblia hoy. Sirve a la comunidad en tu iglesia hoy. Haz el bien hoy.
Piénsalo:
¿Si supieras que hoy fuera el último día de tu vida, crees que sería importante recibir a Jesús como tu Señor y Salvador? ¿Por qué esperar si puedes hacerlo hoy?
¿Hay algo en tu vida que debes cambiar para que cuando suene la trompeta seas arrebatado en las nubes con Jesús?