Decido terminar

DECIDO TERMINAR


Vale más terminar algo que empezarlo. (Eclesiastés 7:8 NTV)

Es fácil comenzar cualquier proyecto, lo difícil es terminarlo bien. Es fácil comenzar un matrimonio o una carrera, pero lo importante es terminar bien lo que comenzamos, no quedarse a la mitad, no renunciar.

Algunas personas vienen a la iglesia y comienzan sirviendo y después ya no los miras. Comienzan el año haciendo ejercicio y comiendo saludable y en marzo ya no siguen.
¡Yo decido no quedarme a la mitad! ¡Jesús no se quedó a la mitad!

Entonces Jesús explicó:

—Mi alimento consiste en hacer la voluntad de Dios, quien me envió, y en terminar su obra. (Juan 4:34 NTV)

Dios te ha dado una asignación y no debes dejarla a la mitad.

…o te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. (Juan 17:4 RV60)

Dios no se quedó a la mitad de la creación.

Así quedó terminada la creación de los cielos y de la tierra, y de todo lo que hay en ellos. Cuando llegó el séptimo día, Dios ya había terminado su obra de creación, y descansó de toda su labor. (Gen. 2:1-2 NTV)

Noé no se quedó a la mitad.

Así que Noé hizo todo tal como el Señor le había ordenado. (Gen. 7:5)

Pablo no se quedó a la mitad.

He peleado la buena batalla, he terminado la carrera y he permanecido fiel. (2 Tim. 4:7)

Por las dificultades nos cansamos, pero no hay que dejar las cosas a la mitad. (Matrimonio, ministerio, estudios, metas personales, etc.)

Vale más terminar algo que empezarlo. (Eclesiastés 7:8 NTV)

Piénsalo:

¿Qué cosas has dejado a la mitad?

¿Qué asignación te ha dado Dios?

¿En qué tienes que trabajar para no dejar las cosas a la mitad?

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