Sanos, fuertes y bien parecidos

SANOS, FUERTES Y BIEN  PARECIDOS

Luego el rey ordenó a Aspenaz, jefe del Estado Mayor, que trajera al palacio a algunos de los jóvenes de la familia real de Judá y de otras familias nobles, que habían sido llevados a Babilonia como cautivos.«Selecciona sólo a jóvenes sanos, fuertes y bien parecidos —le dijo—. Asegúrate de que sean instruidos en todas las ramas del saber, que estén dotados de conocimiento y de buen juicio y que sean aptos para servir en el palacio real. Enseña a estos jóvenes el idioma y la literatura de Babilonia». Daniel 1:3-4 NTV

El rey mandó a buscar jóvenes que no sólo provinieran de buena familia sino que tuvieran costumbres y hábitos adecuados para desempeñar una función importante dentro de su palacio.

Esas virtudes fueron encontradas en Daniel y sus amigos:

1. Jóvenes sanos: estos jóvenes se alimentaban apropiadamente y tenían un estilo de vida que les permitía estar saludables.

2.  Fuertes y bien parecidos: sus hábitos les permitían estar fuertes y su aspecto físico era el adecuado para desempeñar la función en el reino.

3. Que sean instruidos en todas las ramas del saber: sabían de todo un poco y dispuestos para aprender cualquier tipo de trabajo.

4. Que estén dotados de conocimiento: eran sabios, inteligentes y sabían aplicar el conocimiento .

5. De buen juicio: eran jóvenes de carácter y sabían tomar decisiones apropiadas aun a pesar de las consecuencias.

6. Que sean aptos para servir en el palacio real.  Sabían servir a Dios y a los hombres.

Dichas cualidades hicieron que Daniel pasara de ser uno del montón de cautivos a ser nombrado gobernador en Babilonia,  jefe de todos los sabios y el rey le dio muchos regalos costosos.
Sus amigos fueron beneficiados también y llegaron a trabajar para el gobierno junto con él.

Enseguida, el rey le dio muchos regalos costosos, y además lo nombró gobernador de toda Babilonia y jefe de todos los sabios. Entonces Daniel le pidió al rey que pusiera a sus amigos en puestos de mucha importancia. Y así Sadrac, Mesac y Abed-nego llegaron a ser administradores en Babilonia. Daniel, por su parte, se quedó en la corte del rey. Daniel 2:48-49 TLA

Mantener una vida saludable en todas las áreas incluyendo la física, nos puede abrir puertas de oportunidades  que estando enfermos o con poca energía se nos cerrarían.

Cuidemos nuestro cuerpo que es el medio que nos permite cumplir con el propósito de Dios cada día. Busquemos el conocimiento y mantengamos una actitud de aprendices toda la vida porque eso nos abrirá puertas de bendición a nosotros y a los que nos rodean.

Piénsalo

  • ¿Cuáles cualidades que tenía el profeta Daniel te han abierto puertas en la vida?
  • ¿Cuáles hábitos pudieras incorporar en tu diario vivir para ver mejores resultados?
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