LA SERPIENTE DE BRONCE
Cuando el pueblo de Dios salió de Egipto se impacientaron por la larga jornada en el desierto, y comenzó a quejarse con Moisés, por lo que el Señor envió serpientes venenosas y muchos fueron mordidos por ellas.
Cuando clamó Moisés a Dios Él le dio instrucciones de que la gente que fue mordida volteara a ver la serpiente de bronce que estaba en el poste.
Ese método no funcionó hasta ahora, ese método se usó para ese tiempo. Muchos años después Dios le dio instrucciones al rey Ezequías de destruir dicha serpiente.
¿Por qué el Señor le dijo a Ezequías que destruyera a la serpiente que años antes Él mismo le había dicho a Moisés que hiciera? Porque el pueblo comenzó a idolatrar ese método antiguo y a confiar en la serpiente en lugar de confiar en Dios.
La gente tendemos a confiar en métodos, en lugar de confiar en Dios; confiamos en las formas de hacer las cosas como se hacían en el pasado, y cuando eso se nos mueve nos llenamos de estrés; confiamos en el razonamiento y la lógica, en lugar de confiar en Dios.
No debemos aferrarnos a los métodos antiguos, a las formas en las que hacíamos las cosas antes. Nuestra fuente es Dios. Quizá tus entradas de dinero van a cambiar de un medio a otro, pero tu fuente sigue siendo Dios. Si alguien perdió su trabajo, ese método se cerró, pero si tu confianza está en Dios otro método se te va a abrir y Él te va a seguir bendiciendo.
Piénsalo:
¿En dónde está tu confianza?
¿Te has llenado de estrés porque la manera de hacer las cosas cambió?
¿Estás abierto a los cambios o te aferras a los métodos antiguos?