En cuanto a mí
“En cuanto a mí, ¡qué bueno es estar cerca de Dios! Hice al SEÑOR Soberano mi refugio, y a todos les contaré las maravillas que haces.”
Salmos 73:28 (NTV)
El salmo 73 es una reflexión sincera sobre las luchas internas que muchos creyentes enfrentan. Asaf, su autor, reconoce que a veces mirar la prosperidad de los impíos puede provocar envidia o confusión. Pero al final de su meditación, vuelve a la verdad que sostiene su fe: estar cerca de Dios es lo mejor que le puede suceder. No importa lo que otros hagan o decidan, él toma una posición firme. En cuanto a él, su vida girará en torno a Dios. Esa declaración sigue siendo poderosa y actual: cuando todo parece inestable, podemos decidir vivir con convicción, compromiso y enfoque en Aquel que no cambia.
1. Me mantendré cerca de Dios
“En cuanto a mí, ¡qué bueno es estar cerca de Dios!”
Salmos 73:28 (NTV)
Hoy, más que nunca, es urgente tener claridad sobre quién es el centro de nuestra vida. Muchos seguirán sus propios caminos, harán lo que les parece correcto, se dejarán llevar por emociones o por tendencias. Pero yo elijo permanecer cerca de Dios. No porque sea lo más popular, sino porque es lo más sabio. Su voluntad es mi dirección, su Palabra es mi guía, su presencia es mi necesidad.
“El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado…”
Salmo 40:8
Dios no es un recurso para emergencias, es el centro de mi existencia. Lo tomaré en cuenta en mis decisiones, lo honraré en mis planes y me deleitaré en su compañía diaria.
2. Dios será mi refugio y mi confianza
“Hice al SEÑOR Soberano mi refugio…”
Salmos 73:28 (NTV)
En un mundo donde los sistemas fallan, las promesas humanas se rompen y la incertidumbre reina, mi seguridad está en el Señor. No en mi capacidad, no en mis recursos, no en lo que otros puedan hacer por mí. Mi esperanza está plantada en el Dios eterno.
“Pero benditos son los que confían en el SEÑOR y han hecho que el SEÑOR sea su esperanza y confianza. Son como árboles plantados junto a la ribera de un río… sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto.”
Jeremías 17:7-8 (NTV)
Cuando Dios es mi refugio, el calor no me quema, la sequía no me seca, el temor no me paraliza. Puedo atravesar temporadas difíciles sin perder el fruto, la paz ni la dirección.
3. Yo seguiré compartiendo las buenas noticias del evangelio
“Y a todos les contaré las maravillas que haces.”
Salmos 73:28 (NTV)
Mientras muchos callan, se retraen o se conforman con vivir una fe privada, yo elijo seguir hablando de Cristo. No con palabras religiosas o complicadas, sino con claridad, sencillez y relevancia. El evangelio sigue siendo poder para salvación, y merece ser anunciado de forma que otros lo puedan entender y aplicar.
En mis conversaciones cotidianas, en la oficina, en un restaurante o con amigos, seguiré sembrando esperanza, principios y verdad.
No porque tenga todas las respuestas, sino porque he probado que Dios es bueno y no puedo callarlo.
No sé lo que otros elegirán, pero en cuanto a mí, seguiré contando las maravillas de Dios. Con creatividad, con pasión, con verdad. Porque cada conversación es una oportunidad para plantar una semilla eterna.
“En cuanto a mí, ¡qué bueno es estar cerca de Dios! Hice al SEÑOR Soberano mi refugio, y a todos les contaré las maravillas que haces.”
Salmos 73:28 (NTV)
piénsalo:
- ¿Tu vida está girando alrededor de Dios o solo lo incluyes cuando lo necesitas?
- ¿En qué estás poniendo tu seguridad: en lo eterno o en lo pasajero?
- ¿Estás compartiendo el evangelio con tu vida diaria de forma clara, cercana y con propósito?