Alineación de Fe y Obras
¿Ya ves? Su fe y sus acciones actuaron en conjunto: sus acciones hicieron que su fe fuera completa. Santiago 2:22 (NTV)
Un carro desalineado desgasta las llantas más rápido, se desvía y se sale del camino cuando uno suelta el volante. De la misma manera, una vida cristiana donde la fe y las obras están desalineadas, es una vida desgastante y poco exitosa. Santiago nos enseña que la fe genuina y las acciones piadosas no son dos cosas separadas; deben actuar en conjunto. Este día, mientras leemos este capítulo, debemos detenernos a pensar si nuestra fe y nuestras obras están verdaderamente alineadas.
- La fe es nuestra regla de conducta. Definitivamente creemos que toda la Biblia es verdad, creemos que es la Palabra de Dios y es nuestra regla de fe y conducta en esta vida. De eso no tenemos ninguna duda. Este es nuestro fundamento.
- Identificar la fe que no se practica. Debemos reflexionar honestamente y revisar si hay áreas en nuestras vidas en las cuales decimos “yo creo”, pero que hemos dejado de practicar. O quizás áreas que necesitamos llevar a un nivel más alto de acción y obediencia.
- Añadir fe a las obras que ya hacemos. También debemos preguntarnos si hay cosas que ya estamos haciendo, pero que las hacemos en nuestra propia fuerza, por rutina o costumbre. A esas acciones necesitamos agregarles fe para llevarlas a un nivel superior y ver el respaldo sobrenatural de Dios.
- Vencer el temor con la fe activa. Finalmente, ¿hay cosas que no nos hemos atrevido a hacer para Dios debido al temor? Es en esos momentos que necesitamos armarnos de fe y tomar pasos de acción, haciendo cosas grandes para la gloria de Dios, sabiendo que Él nos respalda.
Una vida cristiana desalineada es agotadora. Si solo tenemos fe, se vuelve una teoría; si solo tenemos obras, se vuelve legalismo muerto. Pero cuando la fe y las acciones trabajan juntas, como nos enseña Santiago, nuestra fe se completa, se vuelve madura y poderosa. Que hoy podamos pedirle al Señor que revise nuestra alineación y nos ayude a ajustar lo que sea necesario.
¿Ya ves? Su fe y sus acciones actuaron en conjunto: sus acciones hicieron que su fe fuera completa. Santiago 2:22 (NTV)
Piénsalo:
- ¿En qué área específica de tu vida, algo que crees firmemente, has dejado de practicar?
- ¿Qué obra o ministerio estás haciendo actualmente por rutina, que necesita una nueva inyección de fe?
- ¿Qué cosa grande te ha puesto Dios en el corazón que no te has atrevido a hacer por temor?