Dicho
»Les he dicho estas cosas para que no abandonen su fe. Juan 16:1 (NTV)
Lo que decimos tiene un poder bueno o malo. Hoy debemos vivir conscientes de lo que hablamos insistentemente. Lo que decimos constantemente tiene un poder creativo: influye en nuestro estado de ánimo, forma nuestros pensamientos y emociones, determina nuestras acciones, nuestras acciones forman nuestro carácter, y nuestro carácter determina nuestro destino. Jesucristo mismo fue intencional con Sus palabras, y les dijo a Sus discípulos: “Les he dicho estas cosas para que no abandonen su fe”.
- El contenido de las palabras de Jesús. ¿Qué cosas les había dicho? Entre otros asuntos, les acababa de decir que no se sintieran solos, porque enviaría al Espíritu Santo, quien haría el papel de Consolador y Abogado para ellos. Eso es lo que este pasaje me habla a mí mismo.
- Debemos hablar las cosas buenas de Dios. Debemos dedicarnos más a hablar las cosas buenas y positivas basadas en la Palabra de Dios. Recordar las promesas de la Biblia fortalecerá nuestra fe y la de los que nos oyen y viven en nuestro entorno.
- Lo que decimos produce un resultado. Debemos recordar que lo que digamos produce algo negativo o algo positivo. Lo que hablemos constantemente producirá algo destructivo o algo constructivo, algo que fortalece o que debilita, algo que da muerte o que da vida.
- Nuestras palabras son siembras. Nuestras palabras son como vientos que salen de nuestra boca y crecen, convirtiéndose en un remolino destructivo o en una lluvia de bendiciones. Como dijo el profeta: “Sembraron vientos y cosecharán torbellinos” (Oseas 8:7).
- El Espíritu Santo fortalece nuestra fe. Señor, este día entendemos que, al igual que a los discípulos, nos estás recordando que no estamos solos y que nos has dejado el Espíritu Santo para que nuestra fe sea fortalecida.
Padre, ayúdanos a cuidar nuestras palabras para ser de bendición a otras personas que están en nuestro círculo de influencia. Queremos usar nuestra boca para decirles las mismas cosas que Tú compartías con Tus discípulos y así ayudarles a que su fe sea fuerte para enfrentar la vida y tener éxito espiritual, familiar, social y financieramente.
»Les he dicho estas cosas para que no abandonen su fe. Juan 16:1 (NTV)
Piénsalo:
- ¿Las palabras que has “dicho” constantemente esta semana están fortaleciendo o debilitando tu fe y la de tu familia?
- ¿Qué promesa específica de la Biblia necesitas empezar a “decir” insistentemente sobre tu situación actual?
- ¿Cómo puedes usar tus palabras hoy para recordarle a alguien en tu círculo de influencia que no está solo y que el Espíritu Santo es su Consolador?