Al que tiene, se le dará más
Entonces ordenó: “Quítenle el dinero a este siervo y dénselo al que tiene las diez bolsas de plata. A los que usan bien lo que se les da, se les dará aún más, y tendrán en abundancia. Pero a los que no hacen nada, se les quitará aun lo poco que tienen.”
Mateo 25:28-29 (NTV)
Dios es un Dios que confía recursos, talentos y oportunidades a Sus hijos. Esta enseñanza proviene de la parábola de los talentos, donde Jesús muestra que la fidelidad y el buen uso de lo que hemos recibido abren la puerta a mayor responsabilidad y bendición. Dios no mide nuestra vida por cuánto tenemos, sino por cómo usamos lo que Él nos ha confiado. La fidelidad en lo pequeño es el camino hacia la abundancia espiritual y el cumplimiento del propósito.
- Dios nos ha confiado algo a cada uno
Nadie está vacío. Dios ha depositado talentos, habilidades, tiempo y oportunidades en cada persona. Puede parecer poco desde nuestra perspectiva, pero en las manos de Dios, todo tiene un propósito y un potencial. - Dios espera que usemos lo que hemos recibido
El siervo que no usó su talento lo perdió. Esto nos enseña que Dios desea que actuemos, que seamos diligentes y que pongamos en práctica lo que Él nos ha dado. El crecimiento ocurre cuando usamos nuestros dones con fe y responsabilidad. - La fidelidad abre la puerta a mayor bendición
El versículo dice que al que usa bien lo que tiene, se le dará más. Dios confía más a quienes demuestran fidelidad. Cada acto de obediencia y responsabilidad nos prepara para mayores oportunidades. - La pasividad produce pérdida
El siervo que no hizo nada perdió incluso lo que tenía. Esto nos advierte que la falta de acción puede detener nuestro crecimiento. Dios nos llama a actuar con fe, no a vivir con temor o pasividad. - La abundancia es el resultado de la fidelidad constante
La abundancia que Dios promete no es solo material, sino espiritual: crecimiento, madurez, influencia y propósito. Cuando somos fieles, Dios expande nuestra capacidad y nuestro impacto.
Dios te ha confiado algo valioso. No lo ignores ni lo subestimes. Usa tus dones, sirve con fidelidad y actúa con fe. Cada paso de obediencia abre la puerta a nuevas bendiciones. Recuerda que Dios multiplica lo que ponemos en Sus manos con un corazón fiel.
Entonces ordenó: “Quítenle el dinero a este siervo y dénselo al que tiene las diez bolsas de plata. A los que usan bien lo que se les da, se les dará aún más, y tendrán en abundancia. Pero a los que no hacen nada, se les quitará aun lo poco que tienen.”
Mateo 25:28-29 (NTV)
Piénsalo:
- ¿Estoy usando fielmente los talentos y recursos que Dios me ha dado?
- ¿Hay algo que Dios me ha llamado a hacer y he estado postergando?
- ¿Qué paso puedo tomar hoy para multiplicar lo que Dios ha puesto en mis manos?