Haz que otros crean en sí mismos

Haz que otros crean en sí mismos

Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado.
Romanos 12:3 (NTV)

Dios ha puesto dentro de cada persona una medida de fe, valor y propósito. Sin embargo, muchas personas no logran ver lo que Dios ha depositado en ellas. Como creyentes, somos llamados no solo a crecer personalmente, sino también a ayudar a otros a reconocer su valor y su potencial en Dios. Cuando edificamos a otros, los ayudamos a caminar con confianza y a cumplir el propósito que Dios les ha dado.

  • Dios ha dado valor y propósito a cada persona
    El versículo nos recuerda que cada uno ha recibido una medida de fe. Nadie está vacío ni sin propósito. Dios ha depositado algo especial en cada vida, y debemos aprender a reconocerlo en nosotros y en los demás.
  • La humildad nos permite edificar a otros correctamente
    Cuando vivimos con humildad, no buscamos sentirnos superiores, sino ayudar a otros a crecer. La humildad crea un ambiente donde las personas pueden desarrollarse y descubrir su propósito.
  • Nuestras palabras pueden fortalecer la fe de otros
    Una palabra de ánimo puede ayudar a alguien a ver lo que antes no veía en sí mismo. Dios puede usar nuestras palabras para despertar fe, esperanza y confianza en otros.
  • Edificar a otros es parte de nuestro llamado
    Dios nos llama a ser instrumentos de crecimiento en la vida de otros. Podemos ayudar, enseñar, animar y guiar. Cuando invertimos en otros, participamos en el plan de Dios.
  • Cuando ayudamos a otros a crecer, cumplimos el propósito de Dios
    El crecimiento no es solo personal. Dios nos bendice para que seamos de bendición. Ayudar a otros a creer en sí mismos también fortalece nuestra propia fe y nos permite vivir con mayor propósito.

Dios quiere usarte para levantar a otros. Tus palabras, tu ejemplo y tu apoyo pueden marcar una gran diferencia. Cuando ayudas a otros a ver lo que Dios ve en ellos, te conviertes en un instrumento de Su amor y propósito. Vive con humildad y decide edificar vidas, porque ese es el corazón de Dios.

Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado.
Romanos 12:3 (NTV)

Piénsalo:

  1. ¿Estoy usando mis palabras para edificar y animar a otros?
  2. ¿Estoy ayudando a otros a reconocer el propósito que Dios les ha dado?
  3. ¿Qué puedo hacer hoy para fortalecer la fe y la confianza de alguien más?
Privacy Overview

This website uses cookies so that we can provide you with the best user experience possible. Cookie information is stored in your browser and performs functions such as recognising you when you return to our website and helping our team to understand which sections of the website you find most interesting and useful.