Disfrutando el presente

Disfrutando el presente

A esas personas Dios las mantiene tan ocupadas en disfrutar de la vida que no pasan tiempo rumiando el pasado.
Eclesiastés 5:20 NTV

En los capítulos 4 al 8 del libro de Eclesiastés, Salomón nos presenta una serie de reflexiones sobre la vida, las relaciones y cómo manejar nuestras emociones. A veces, las personas pierden su paz porque viven atrapadas en los recuerdos dolorosos de ayer, pero la voluntad de Dios es que aprendamos a vivir plenamente en el hoy. La sabiduría bíblica nos enseña que Dios desea darnos una vida tan llena de propósito y alegría que no nos quede tiempo para rumiar el pasado.

  • Rumiar el pasado arruina el presente Si nos mantenemos rumiando las cosas desagradables que nos han pasado ayer, o en los meses y años pasados, lo más probable es que no disfrutaremos nuestro día de hoy. La insistencia en recordar las cosas negativas del pasado arruinará nuestro presente.
  • Estar ocupados en disfrutar la vida Por otro lado, es cierto que si el día de hoy nos la pasamos ocupados disfrutando la vida, entonces no tendremos tiempo ni ganas de estar recordando el pasado. Mantener nuestra atención y esfuerzo en las bendiciones que tenemos frente a nosotros desplaza cualquier espacio para la tristeza de ayer.
  • Enfocarnos en todas las cosas buenas Debemos pedirle a Dios la gracia para enfocarnos en todas las cosas buenas que Él tiene para nosotros y para nuestra familia en el día de hoy. Al meditar en esto, nos damos cuenta de que muchos son sus beneficios y muchas son las cosas buenas que Él nos da continuamente. El resultado de esta actitud es reconocer qué bendecidos somos y vivir totalmente agradecidos con el Señor.
  • Controlar nuestro carácter En nuestro diario caminar, encontraremos situaciones frustrantes que podrían hacernos caer en viejas amarguras, pero la Biblia instruye que debemos controlar nuestro carácter. El enojo frecuente es el distintivo de los necios, y como hijos de Dios, no debemos tener ese distintivo en nuestra vida.
  • Avanzar juntos Finalmente, al soltar el pasado y vivir el presente con un buen carácter, podemos relacionarnos mejor, pues Eclesiastés afirma que dos son mejor que uno. Cuando superamos nuestras diferencias y trabajamos unidos, podemos lograr más y multiplicar nuestros esfuerzos.

Dejar atrás el pasado no siempre es sencillo, pero cuando nos enfocamos en las bendiciones que Dios derrama sobre nosotros diariamente, nuestro panorama cambia por completo. Vivir el presente con gratitud, controlar nuestro carácter para no caer en la necedad y caminar acompañados de buenas relaciones son pasos seguros hacia una vida abundante. Aceptemos el regalo de hoy, agradeciendo al Señor por sus innumerables favores, y permitamos que Él nos mantenga tan ocupados en disfrutar de su bondad que los dolores de ayer simplemente pierdan su poder.

A esas personas Dios las mantiene tan ocupadas en disfrutar de la vida que no pasan tiempo rumiando el pasado.
Eclesiastés 5:20 NTV

Piénsalo:

  1. ¿Qué recuerdo o fracaso del pasado estás rumiando constantemente y te está impidiendo disfrutar tu día de hoy?
  2. ¿Estás permitiendo que la frustración te controle y refleje el enojo, el cual es el distintivo de los necios?
  3. Haz una lista hoy mismo de cinco beneficios y cosas buenas que Dios te ha dado continuamente para llenar tu mente de gratitud.

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