CONOCER Y HACER LA VOLUNTAD DE DIOS
No sólo se trata de conocer la voluntad de Dios, sino la bendición viene cuando hacemos Su voluntad, porque cuando la conocemos, pero no la hacemos, tendremos problemas en la vida.
Cuatro elementos importantes de la voluntad de Dios:
1. Debemos conocer la voluntad de Dios. La fortaleza más grande de una persona es la ignorancia, la falta de conocimiento. (Oseas 4:6). Por eso es importante conocer Su voluntad y esto es a través de Su Palabra. Cuando no es conocida, no puede ser hecha.
2. Debo estar en la voluntad de Dios. Puedes conocerla, pero no estar en ella. ¿Es la voluntad de Dios servir a Dios? ¿Entonces porque tanta gente no quiere servir?
¿Será la voluntad de Dios aceptar a Cristo y congregarse? ¿Entonces, porque tanta gente no lo hace?
3. Hablar la voluntad de Dios. Cuando hablo la voluntad de Dios, lo que parece imposible, Dios lo hace posible. No debo hablar mal: como: “hay mi artritis, mi diabetes”, Jesús hablaba la voluntad del Padre.
4. Hacer la voluntad de Dios.
Muchos andan buscando palabras proféticas y Dios no les habla, porque Dios ya les habló antes y no han hecho lo que Dios les dijo que hicieran.
Hay gente que tiene mucho conocimiento y nada de acción.
Dios no te va a hablar hasta que no hayas practicado lo que te dijo la última vez.
No es suficiente saber la voluntad de Dios, sino hacer la voluntad de Dios.
Piénsalo:
1. ¿Qué cosa Dios te ha dicho que hagas que aún no has hecho?
2. ¿Tus palabras están alineadas a la voluntad de Dios?
3. ¿Todo lo que haces está dentro de la voluntad de Dios?