Un buen mentor

UN BUEN MENTOR

Cuando Moisés murió, tenía ciento veinte años de edad; pero sus ojos nunca se le nublaron, ni perdió su vigor. (Deuteronomio 34:7 RVC)

Moisés fue un hombre de oración, temeroso de Dios, servicial, humilde y un gran mentor con mucho amor por las personas, y miraba a Dios cara a cara. Todas estas características provocaron lo siguiente:

1. Moisés llegó a viejo vigoroso, no murió de enfermedad. 

Cuando Moisés murió, tenía ciento veinte años de edad; pero sus ojos nunca se le nublaron, ni perdió su vigor. (Deut. 34:7 RVC)

2. Moisés fue extrañado. Un buen mentor será extrañado, no sólo recordado.

Los hijos de Israel lloraron a Moisés en los campos de Moab durante treinta días. (Deut. 34:8 RVC)

3. Moisés fue un buen mentor y dejó un legado.

 Como Moisés puso sus manos sobre Josué hijo de Nun, éste fue lleno de espíritu de sabiduría, y los hijos de Israel le obedecieron e hicieron lo que el Señor le había ordenado a Moisés. (Deut. 34:9) 

Todos somos mentores de alguien. Asegurémonos de ser mentores ejemplares, de impartir a otros todo lo que Dios nos ha dado y dejar un legado de bendición a muchos Josués.

Piénsalo:

¿Si murieras hoy, por qué cosas crees que serías recordado o extrañado? ¿Qué estás haciendo o qué vas a hacer para dejar un legado de bendición? ¿En quién estás impartiendo todo lo que Dios te ha dado?

Privacy Overview

This website uses cookies so that we can provide you with the best user experience possible. Cookie information is stored in your browser and performs functions such as recognising you when you return to our website and helping our team to understand which sections of the website you find most interesting and useful.