LA TRANSFORMACIÓN COMIENZA EN EL CORAZÓN
En el corazón inicia la verdadera transformación. Necesitamos abrir nuestro corazón para que el Espíritu Santo nos transforme.
Podemos seguir viendo milagros, pero si no abrimos nuestro corazón a Dios nunca seremos transformados, en otras palabras, la gloria de Dios no será evidente en uno.
¿Por qué Pedro negó a Jesús tres veces a pesar de ver los milagros? Porque le faltó el Espíritu Santo. Sin El Espíritu Santo nada podemos hacer, por eso, Jesús nos envió al Consolador.
Cuando somos transformados en el corazón, entonces, Él Espíritu Santo se desborda en nosotros, y transforma el corazón de piedra en un corazón de carne.
La transformación es inevitable para los hijos de Dios, el que no se transforma, para de cumplir su propósito y se estanca. ¡Dios te ha llamado a manifestar su gloria en esta tierra, no te estanques! ¡Deja que Dios te transforme!
Piénsalo:
¿Estás tu corazón abierto para que Dios haga lo que tenga que hacer en tu vida?
¿Eres una persona que se mantiene llena del Espíritu Santo?
¿Has parado de cumplir el propósito de Dios?