Esa Noche
“Esa noche Dios se le apareció a Salomón y dijo:
—¿Qué es lo que quieres? ¡Pídeme, y yo te lo daré!”
2 Crónicas 1:7 (NTV)
Esa noche, Salomón vivió un encuentro sobrenatural con Dios. No fue un evento casual, sino el resultado de acciones previas que prepararon su corazón y su entorno para recibir esta bendición. La pregunta que debemos hacernos hoy es: ¿Qué hizo Salomón antes de tener esta experiencia especial con Dios?
Claves para una visitación divina
- Llamó a los líderes
Antes de recibir la visitación de Dios, Salomón reunió a los principales líderes del pueblo.
“Salomón convocó a todos los líderes de Israel: a los generales y a los capitanes del ejército, a los jueces, y a todos los jefes políticos y de clanes.”
2 Crónicas 1:2 (NTV)
La unidad y el liderazgo son fundamentales para crear una atmósfera en la que Dios se manifieste. Cuando los líderes están alineados, el pueblo sigue el ejemplo. - Llevó a los líderes a adorar a Dios
Salomón no solo reunió a los líderes, sino que los llevó a buscar a Dios juntos.
“Después condujo a toda la asamblea al lugar de adoración en Gabaón, porque allí se encontraba el tabernáculo de Dios…”
2 Crónicas 1:3 (NTV)
Todo lo que hacemos debe dirigir a las personas hacia Dios. Un liderazgo sin adoración pierde el propósito divino. - Consultaron a Dios
No tomaron decisiones sin antes buscar la dirección del Señor.
“Así que Salomón y el pueblo se reunieron en ese lugar para consultar al SEÑOR.”
2 Crónicas 1:5 (NTV)
Antes de actuar, debemos asegurarnos de que nuestras decisiones están alineadas con la voluntad de Dios. - Ofrendó generosamente
Salomón no llegó ante Dios con las manos vacías, sino que presentó una ofrenda extraordinaria.
“Allí, frente al tabernáculo, Salomón subió hasta el altar de bronce en la presencia del SEÑOR y sacrificó sobre el altar mil ofrendas quemadas.”
2 Crónicas 1:6 (NTV)
Una búsqueda fuera de lo común precede una bendición fuera de lo común. La generosidad refleja nuestro amor y confianza en Dios.
La visita de Dios a Salomón no fue accidental. Fue el resultado de una actitud de búsqueda, adoración, consulta y entrega. Si queremos vivir experiencias sobrenaturales con Dios, debemos estar dispuestos a hacer lo que otros no hacen.
“Esa noche Dios se le apareció a Salomón y dijo:
—¿Qué es lo que quieres? ¡Pídeme, y yo te lo daré!”
2 Crónicas 1:7 (NTV)
Piénsalo:
- ¿Estoy creando un ambiente de unidad y liderazgo espiritual en mi vida y entorno?
- ¿Cómo puedo hacer que mis acciones dirijan a otros a Dios?
- ¿Qué estoy haciendo fuera de lo común para que Dios me bendiga fuera de lo común?