HAY DIFERENCIA AL PONER MI CONFIANZA
¿En quién está tu confianza? La decadencia del ser humano comienza cuando empieza a depender de cosas o personas en lugar de Dios. La Biblia nos muestra claramente la diferencia entre aquellos que confían en el Señor y aquellos que ponen su confianza en los hombres.
- Los que confían en Dios son bendecidos y fortalecidos
La Palabra nos dice que aquellos que confían en el Señor son como árboles plantados junto a un río. Sus raíces profundas les permiten resistir tiempos de sequía y seguir dando fruto. No importa la dificultad que enfrenten, porque su confianza está en Dios y no en las circunstancias.
Pero benditos son los que confían en el Señor
y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza.
Son como árboles plantados junto a la ribera de un río
con raíces que se hunden en las aguas.
A esos árboles no les afecta el calor
ni temen los largos meses de sequía.
Sus hojas están siempre verdes
y nunca dejan de producir fruto.
Jeremías 17:7-8 NTV
Además, Dios promete paz a quienes ponen su confianza en Él.
¡Tú guardarás en perfecta paz
a todos los que confían en ti;
a todos los que concentran en ti sus pensamientos!
Isaías 26:3 NTV
- Los que confían en los hombres terminan en fracaso
La Biblia nos da ejemplos claros de aquellos que eligieron depender de otras personas en lugar de Dios y las consecuencias que esto trajo. Asa, rey de Judá, puso su confianza en un rey extranjero en lugar de buscar la ayuda del Señor, y como resultado, perdió la oportunidad de la victoria y enfrentó años de guerra.
«Por cuanto pusiste tu confianza en el rey de Aram
en lugar de confiar en el SEÑOR tu Dios,
perdiste la oportunidad de destruir al ejército del rey de Aram.
¿No recuerdas lo que les pasó a los etíopes y a los libios
y a su enorme ejército, junto con todos sus carros de guerra y los conductores?
En ese tiempo, confiaste en el SEÑOR,
y él los entregó en tus manos.
Los ojos del SEÑOR recorren toda la tierra
para fortalecer a los que tienen el corazón totalmente comprometido con él.
¡Qué necio has sido! ¡De ahora en adelante estarás en guerra!».
2 Crónicas 16:7-8 NTV
- La confianza en Dios nunca falla
- Cuando confiamos en Dios, Él nos sostiene y nos fortalece.
- Cuando confiamos en los hombres, nos enfrentamos a la incertidumbre y el fracaso.
- La confianza en Dios trae estabilidad, paz y bendición.
- La confianza en los hombres es inestable y puede desmoronarse en cualquier momento.
Dios busca corazones que dependan completamente de Él. Su fidelidad es inquebrantable y sus promesas son seguras. Pon tu confianza en el Señor y verás su respaldo en cada área de tu vida.
Piénsalo:
- ¿Dónde estás depositando tu confianza hoy? ¿En tus habilidades, en personas, o en Dios?
- ¿Cómo puedes fortalecer tu fe para confiar más en el Señor en lugar de en las circunstancias?
- ¿Qué pasos prácticos puedes tomar para depender más de Dios en tu día a día?