No desperdicies el aceite
Y oí que una voz que salió de entre los cuatro seres vivientes decía: «Un pan de trigo o tres panes de cebada costarán el salario de un día. Y no desperdicies el aceite de oliva y el vino».
Apocalipsis 6:6 (NTV)
Este versículo, en medio de un pasaje de juicio y escasez, contiene una frase poderosa: “no desperdicies el aceite de oliva y el vino”. En lo espiritual, el aceite representa la unción del Espíritu Santo y el vino representa el gozo, uno de los frutos del Espíritu. Ambos son regalos sagrados que no deben ser tomados a la ligera ni utilizados para fines personales. La advertencia es clara: en tiempos de crisis, de necesidad o de presión, cuida lo más valioso que has recibido de parte de Dios. La unción y el gozo no son para entretener ni para impresionar, son para edificar y glorificar a Cristo.
- La unción es para el beneficio de la iglesia
La unción no es para que seamos admirados o seguidos, es para servir al cuerpo de Cristo. No debemos retener lo que Dios nos ha dado, pero tampoco debemos usarlo para buscar atención o estatus. - El gozo es fruto del Espíritu y debe ser protegido
El vino simboliza gozo. El enemigo intentará robarnos el gozo porque sabe que el gozo del Señor es nuestra fuerza. Cuidar el vino espiritual es decidir mantener una actitud de gratitud, fe y alabanza, incluso en tiempos difíciles. - Debo administrar bien lo que Dios me ha confiado
Desperdiciar el aceite significa descuidar o mal usar la unción. Significa ignorar el propósito por el cual Dios nos la dio. Ser ungido no es licencia para hacer lo que quiero, sino una responsabilidad de caminar con humildad y temor de Dios. - No debo imponer manos con ligereza
Como enseña 1 Timoteo 5:22, debemos tener discernimiento antes de empoderar o levantar líderes. La unción debe ser impartida sobre personas fieles, maduras y comprometidas, no sobre cualquiera que simplemente aparenta estar listo. - La unción no es atracción personal, es presencia divina
Muchos ministros ungidos confundieron la atracción que la gente sentía hacia ellos. No era por su carisma, era por la presencia de Dios en ellos. Al no discernir esto, cayeron en pecado y “desperdiciaron el aceite”. El resultado fue dolor, pérdida y vergüenza para ellos y para la iglesia.
Y oí que una voz que salió de entre los cuatro seres vivientes decía: «Un pan de trigo o tres panes de cebada costarán el salario de un día. Y no desperdicies el aceite de oliva y el vino».
Apocalipsis 6:6 (NTV)
Piénsalo:
- ¿Estoy valorando y cuidando la unción y el gozo del Espíritu Santo en mi vida?
- ¿Estoy usando los dones que Dios me dio para edificar a su iglesia o para buscar reconocimiento?
- ¿A quién debo ungir, empoderar o invertir en esta temporada con sabiduría y discernimiento?