Vivos y muertos
Se puso entre los vivos y los muertos y se detuvo la plaga.
Números 16:48 (NTV)
En el desierto, Aarón se colocó entre los vivos y los muertos para detener la plaga que estaba destruyendo al pueblo. Ese acto sacerdotal tiene un poderoso mensaje para nosotros hoy. Vivimos en un mundo dividido entre los que tienen vida en Cristo y los que aún permanecen en muerte espiritual. Así como Aarón fue un puente de intercesión, nosotros también estamos llamados a ponernos en medio para detener la destrucción y acercar a los que no conocen al Señor hacia la vida eterna.
- Vivos y muertos espirituales
La Biblia enseña que los que han recibido a Cristo tienen vida abundante, mientras que los que aún no lo han hecho están muertos en sus delitos y pecados (Efesios 2:1). No se trata de una condición física, sino espiritual. Nuestra misión es llevar a los “muertos espirituales” a la vida que solo Jesús puede dar. - Un puente entre dos realidades
Ponerse “entre los vivos y los muertos” significa ser un puente. Así como Aarón intercedió en favor del pueblo, nosotros debemos interceder en oración y compartir nuestra fe con los que aún no conocen al Señor. Ser puente es amar lo suficiente como para salir de nuestra comodidad y tender la mano al necesitado. - Las plagas del mundo moderno
Hoy en día hay plagas que destruyen familias y comunidades: la desesperanza, el materialismo, la violencia, las adicciones, las enfermedades emocionales y físicas, los abusos de autoridad, los conflictos matrimoniales y financieros. Estas son expresiones modernas de la misma muerte espiritual que arrasa con tantos hogares. - La responsabilidad de la iglesia
Así como Aarón se arriesgó al ponerse en medio, la iglesia debe estar en primera línea, siendo luz y esperanza. No estamos llamados a juzgar a los que están “muertos”, sino a tender puentes de misericordia para que conozcan al único que puede darles vida: Jesucristo. - ¿Puede Dios contar conmigo?
La pregunta clave es personal: ¿estoy dispuesto a ser ese puente? ¿Estoy dispuesto a interceder, compartir mi fe, amar al prójimo y trabajar para que otros pasen de muerte a vida?
Se puso entre los vivos y los muertos y se detuvo la plaga.
Números 16:48 (NTV)
Piénsalo:
- ¿Estoy viviendo como alguien verdaderamente “vivo en Cristo” o hay áreas en mí que necesitan resurrección espiritual?
- ¿Qué acciones prácticas puedo tomar para ser un puente entre los que ya conocen a Dios y los que aún están lejos?
- ¿Cuáles de las “plagas modernas” debo enfrentar en mi entorno para que otros encuentren vida en Jesús?