Se acabó la demora
Por lo tanto, diles: “Esto dice el Señor Soberano: ‘¡Se acabó la demora! Ya mismo cumpliré todas mis amenazas. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!’”.
Ezequiel 12:28 NTV
En el libro de Ezequiel encontramos un momento crucial en el que el pueblo pensaba que las palabras de Dios se retrasarían indefinidamente o que simplemente no se cumplirían. Sin embargo, Dios interrumpe esa mentalidad declarando de forma contundente que el tiempo de espera ha llegado a su fin. Aunque en su contexto original esta fue una declaración sobre el cumplimiento inminente del juicio contra el pecado, este principio nos revela una verdad poderosa acerca del carácter divino: Dios no retrasa sus palabras. Así como Él es fiel para cumplir sus advertencias y profecías de castigo al pueblo pecador, también es fiel y exacto para cumplir las promesas de bendición, restauración y éxito que ha hablado sobre nuestra vida.
- Apropiarnos de la palabra para bendición Así como este versículo dice que se acabó la demora de las amenazas de Dios, hoy podemos apropiarnos de ese mismo poder y declarar que también se acabó la demora de las bendiciones para nosotros.
- Creer por el cumplimiento total Hay promesas de la Palabra de Dios y palabras proféticas que hemos recibido a lo largo de los años que quizás solo se han cumplido parcialmente. Debemos declarar en el nombre de Jesucristo que se acaba la demora del cumplimiento total de esas promesas de bendición en nuestra vida.
- Caminar en una unción fresca Debemos pedirle al Señor su unción para este periodo de tiempo y esta misión específica, lo cual nos permitirá despertar a un nuevo día con una unción fresca, limpia, sin concesiones y con un entusiasmo nuevo.
- Alejar todo lo que nos desgasta Al entrar en esta nueva temporada, debemos orar para que, por causa de la unción de Dios, sean alejados de nosotros todo espíritu malo y toda persona que tuviera la asignación de desgastarnos a nosotros, a nuestro cónyuge o a nuestra familia.
- Atraer las relaciones correctas Al mismo tiempo que nos alejamos de lo negativo, debemos creer que serán atraídas a nuestra vida las personas que tienen la asignación divina de bendecirnos, progresarnos y avanzarnos en el cumplimiento de nuestro propósito original.
El tiempo de la espera prolongada ha llegado a su fin y lo mejor de Dios está a punto de manifestarse en tu familia, tu ministerio y tus finanzas. No permitas que las experiencias del pasado o las promesas a medias te roben la expectativa de lo que Dios hará hoy. Mantente posicionado en obediencia, camina con seguridad bajo cielos abiertos y recuerda que el bien y la misericordia del Señor te seguirán todos los días de tu vida. Cuando Dios dice que algo sucederá, no hay fuerza en el universo que pueda retrasar su reloj; prepárate, porque tu temporada de cosecha ha comenzado.
Por lo tanto, diles: “Esto dice el Señor Soberano: ‘¡Se acabó la demora! Ya mismo cumpliré todas mis amenazas. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!’”.
Ezequiel 12:28 NTV
Piénsalo:
- ¿Qué promesa de Dios o palabra profética has sentido que se ha cumplido solo parcialmente en tu vida y necesitas volver a creer por su cumplimiento total?
- ¿Hay personas o actitudes negativas en tu entorno de las que necesitas alejarte para no desgastar tu entusiasmo y unción en esta nueva temporada?
- Toma un momento hoy para declarar en oración que la demora se ha acabado y pide a Dios que atraiga a las personas correctas para ayudarte a cumplir tu propósito original.