Sanamos mientras celebramos – Parte 2
“Una gran multitud se reunió en Jerusalén a mediados de la primavera para celebrar…”
2 Crónicas 30:13 NTV
“Y el Señor escuchó la oración de Ezequías y sanó a la gente.”
2 Crónicas 30:20 NTV
En la primera parte vimos que necesitamos el Espíritu de Dios para sanar. Ahora continuamos con otros dos elementos esenciales en nuestro proceso de sanidad.
- Necesito la Palabra de Dios para sanar
La Biblia es como el Google Maps de la vida, la guía perfecta que nos muestra el camino. Es el manual del Creador, diseñado para llevarnos por sendas de justicia, restauración y sanidad. Cuanto más la leamos, memoricemos y meditemos en ella, más éxito tendremos en nuestra vida espiritual y emocional.
“Lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera a mi camino.”
Salmo 119:105 NTV
La sanidad llega cuando alineamos nuestros pensamientos y acciones con la verdad de la Palabra de Dios.
- Necesito a cristianos que me apoyen
No podemos sanar solos. Dios nos creó para vivir en comunidad y apoyarnos unos a otros. No alcanzaremos nuestras metas por nuestros propios medios; necesitamos personas que caminen con nosotros en el proceso.- Una multitud puede reunirse, pero un Grupo de Conexión puede apoyarte.
- Ellos sabrán cuándo es tu cumpleaños, cuándo estás enfermo, cuándo pasas tiempos difíciles y cuándo necesitas ánimo.
- En un grupo, puedes compartir tus metas, éxitos y fracasos con personas que te alentarán y celebrarán contigo.
“Mejores son dos que uno, porque tienen mejor paga de su trabajo.”
Eclesiastés 4:12 NTV
“Una gran multitud se reunió en Jerusalén a mediados de la primavera para celebrar…”
2 Crónicas 30:13 NTV
“Y el Señor escuchó la oración de Ezequías y sanó a la gente.”
2 Crónicas 30:20 NTV
Piénsalo:
- ¿Cómo estás usando la Palabra de Dios como una guía en tu proceso de sanidad?
- ¿Tienes una comunidad de apoyo con la que puedas caminar en tu crecimiento espiritual?
- ¿Qué pasos puedes tomar hoy para rodearte de personas que te ayuden a sanar y avanzar?